Las aguas utilizadas en la cocción de mejillones pueden convertirse en ingredientes para elaborar alimentos naturales y sostenibles. El centro tecnológico AZTI ha desarrollado una tecnología para conseguirlo a través del proyecto de investigación WaSeaBi. La nueva metodología, además, permite reducir gran parte del volumen de vertidos generados en el proceso y su carga orgánica. Los resultados se han publicado en la revista Environmental Challenges
