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9.000 empresas ya confían en Ecoembes para gestionar los residuos de sus envases comerciales
9.000 empresas se han adherido ya a Ecoembes Comerciales, la división creada por el scrap Ecoembes para la gestión colectiva de los residuos generados por envases comerciales, que es obligatoria en España desde el pasado 1 de enero. Desde esa fecha, cualquier compañía que ponga en el mercado estos embalajes (los que transportan, agrupan y protegen productos hasta su punto de venta o consumo profesional) está obligada por ley a financiar y garantizar su correcta gestión y reciclaje.
“Este ajuste legal redefine el modelo de circularidad y multiplica las responsabilidades de las compañías”
“La gestión de envases en España está experimentando en los primeros ocho meses de 2025 una transformación más profunda que en la última década. La nueva normativa que amplía la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) marca un punto de inflexión”, destacan desde Ecoembes. “Este cambio va mucho más allá de un ajuste legal: redefine el modelo de circularidad y multiplica las responsabilidades de las compañías”.
Para muchas compañías ha supuesto integrar los envases comerciales en sus planes de circularidad; pero para otras muchas que no ponen envases domésticos en el mercado ha sido un cambio más profundo, ya que deben familiarizarse por primera vez con la RAP y adaptarse a un modelo más exigente en plazos, trámites y reporting. Los scraps les ayudan a gestionar todos estos procesos.
Rebeca Mella, gerente de Desarrollo de Valor a Cliente en Ecoembes, ha señalado que estamos viviendo “un momento clave para transformar la manera en que gestionamos los envases en España. El nuevo marco normativo no solo exige adaptarse de forma eficiente y competitiva, sino que abre la puerta a capitalizar oportunidades integrando la innovación, anticipar tendencias y, en definitiva, avanzar hacia un futuro sin residuos”.
Las nuevas obligaciones
La ampliación de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) exige ahora a las empresas hacerse cargo no solo de los envases domésticos que llegan al consumidor final, también de los embalajes y soportes que sostienen su actividad económica. Son, recuerdan en Ecoembes, “aquellos que poseen un formato, tamaño, gramaje y forma exclusivos para su comercialización en este canal, que no están disponibles para su compra por parte del consumidor, de modo que el residuo se genera en el comercio, por lo que será este el encargado de su gestión”.
Son embalajes esenciales para sectores como distribución, hostelería o restauración, desde las cajas que transportan los productos para un supermercado al embalaje que lleva el pescado a la pescadería.
Los scraps liberan a las empresas de buena parte de la carga administrativa asociada a la gestión de los residuos de envases
Para cumplir con estas obligaciones, se han creado los Sistema Colectivo de Responsabilidad Ampliada del Productor (scrap) a los que las empresas deben adherirse para garantizar la correcta gestión de sus envases y asumir su financiación. Para ello, deben declarar anualmente a su scrap los envases que ponen en el mercado, ya que solo abonan la gestión de los que realmente introducen.
Además, deben inscribirse en el Registro de Productores de Producto del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD) y reportar allí cada año la cantidad y tipología de envases, sin coste asociado.
Países europeos más avanzados
Algunos países europeos, más avanzados en reciclaje que España, llevan años consolidando modelos de gestión eficientes de recogida y tratamiento de estos residuos, que incluyen la Responsabilidad Ampliada del Productor para envases comerciales.
Desde Ecoembes recuerdan que por ejemplo en Francia han establecido un modelo aún más exigente: cualquier empresa que introduce envases en el mercado —domésticos o comerciales— debe cumplir la normativa. Reino Unido, con un sistema similar, prevé generar hasta 1.200 millones de libras anuales para fortalecer las infraestructuras de recogida y tratamiento.
España está afrontando el reto ahora. “Este nuevo escenario supone para las compañías reorganizar procedimientos internos y adaptar modelos de reporte, pero también abre la puerta a convertir la circularidad en una ventaja competitiva para aquellas que logren adelantarse”, indican desde Ecoembes, que ofrece soluciones tanto para las gestiones de los envases domésticos como las de los comerciales e industriales para liberar a las empresas de buena parte de la carga administrativa asociada a los envases en su conjunto”.
