El consumo de sopas y caldos está ligado a aspectos relacionados con la salud como la digestibilidad, la hidratación, el efecto saciante para el control de peso y el aporte en ingredientes funcionales, entre otros beneficios. Así lo describen expertos de la Universidad de Murcia, que arrancan con la historia de estos alimentos y concluyen con cómo un plato tradicional está repleto de posibilidades innovadoras
