El reto para el sector cárnico está en mantener la competitividad en el mercado. Para ello, su mejor aliado está en la digitalización, una tarea que permitirá mejorar su eficacia y eficiencia, así como reducir costes. La tecnología, además, abre nuevas posibilidades para interactuar con toda la cadena de valor, es decir, no solo facilita el flujo de información interno, sino que contribuye a optimizar la estrategia empresarial y la relación con los clientes
