El objetivo es detectar las oportunidades reales para la I+D+i de las empresas y otros agentes de la cadena de valor alimentaria, que permitan mitigar riesgos, detectar nuevos nichos de mercado y el desarrollo de nuevo negocios con soluciones estratégicas y prácticas para cubrir las expectativas de los consumidores.
El impacto de la I+D+I en la transformación del sistema alimentario cobra protagonismo en la última edición de EATendencias, con un apartado específico en el que se identifica la influencia de nuevas tecnologías y proceso, como la biotecnología o la fermentación de precisión, el cultivo...
