La tecnología de fermentación está cambiando el modo en que se elaboran los alimentos y, también, permitiendo el desarrollo de nuevos productos análogos a la leche, los huevos, el pescado, la carne o la miel. Permite una producción escalable y es, además, más sostenible que otros procesos convencionales. De las ventajas y las oportunidades que ofrece se habló en el V Fórum Cárnico y de la Proteína Alternativa, organizado por IRTA e Interempresas
