Entre las cuestiones que aborda, el estudio señala que el 48% de las compañías logísticas y el 65% de las de packaging no están de acuerdo con la reducción de la jornada laboral de 40 a 37,5 horas que plantea el Gobierno y solo la aplicarán si finalmente es obligatorio.
El principal beneficio que observan las empresas en esta medida es la mejora en la satisfacción y el bienestar de los empleados, citado por un 73% de las empresas logísticas y un 58% de las de packaging.
