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Aecoc impulsa la lucha contra el desperdicio en el Día Mundial del Agua
Con motivo del Día Mundial del Agua, Aecoc quiere concienciar sobre la importancia de reducir el desperdicio de recursos en la industria alimentaria y de los impactos ambientales relacionados con el agua
En el marco del el Día Mundial del Agua y bajo el paraguas de la iniciativa 'La alimentación no tiene desperdicio', Aecoc quiere poner en relieve la importancia de "seguir colaborando para reducir el despilfarro de alimentos ya que, entre otras consecuencias, tiene un impacto directo en el medioambiente", según explica David Esteller, responsable de la iniciativa, “La mayor parte del agua que consumimos no es, como pensamos, la que sale del grifo de la ducha, del baño o la cocina, es la que se usa en la cadena de suministro de bienes y servicios. Es la que se encuentra oculta en cada objeto, alimento, en nuestros viajes o en nuestro trabajo” .
Este consumo se expresa a través del concepto de huella hídrica, que sirve para cuantificar los impactos ambientales relacionados con el agua. Cada persona genera una huella hídrica anual de 1.385 metros cúbicos, o lo que es lo mismo, el volumen de media piscina olímpica.
La agricultura es el sector que más agua consume, casi el 92% de la huella hídrica planetaria pertenece a la producción de alimentos. Entre ellos, el café y la carne de bovino son los que más agua precisan. "Para hacernos una idea, para producir 1 kilo de café se emplean 18.900 litros de agua", explica Esteller. Una cantidad similar a la que se encuentra en una manzana de 160 gramos o un plátano de 150 gramos.
La relación entre el agua y la alimentación es muy estrecha y que las actividades productivas llevan acompañadas necesariamente ese consumo de residuos hídricos. Por tanto, “la utilización de recursos está plenamente justificada cuando los productos se consumen. Ahora bien, el problema se presenta cuando se emplean recursos para producir alimentos que finalmente se acaben destruyendo. Ese es el problema, que cuando los alimentos se desperdician el agua se malgasta”. El desperdicio de alimentos en los hogares españoles genera una huella hídrica de más de 130 litros por persona y día, según un estudio de la Universidad Politécnica de Madrid.
"El desperdicio de alimentos lleva consigo grandes pérdidas de recursos naturales", subrayan desde Aecoc, entre ellos la pérdida de agua dulce, un recurso escaso. Y es que, según varios investigadores, el derroche de comida junto con los productos que caducan y los que se estropean antes de consumirlos, alcanzan casi los 2.100 hectómetros cúbicos para toda España, lo que equivale al derroche de una bañera grande llena de agua cada día.
