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La industria de alimentación y bebidas incorporó 706 robots en 2025, un 17% más
La industria de alimentos y bebidas es ya el segundo cliente de robótica industrial en España, tras adelantar al sector del metal el año pasado e incorporar 706 robots en sus fábricas, un 16,7% más que en 2024, cuando se instalaron 605 soluciones robóticas. La cifra tiene especial relevancia teniendo en cuenta que en 2025 descendió un 15% la implementación general de robots en el país.Así lo refleja el último estudio de la Federación Internacional de Robótica (IFR).
“El sector de la alimentación y las bebidas cuenta con una demanda más estable y ahora está en auge”, señala Jordi Pelegrí, Country Manager Iberia en Teradyne Robotics, que la señala como una de las razones del crecimiento de la robótica en el sector alimentario, además de la propia configuración de las plantas y de sus procesos productivos que están generando nuevas oportunidades para la automatización.
Robótica en final de línea
El final de línea es la fase que más se está robotizando. Las instalaciones destinadas a packaging, picking y placing crecieron un 16,1% en 2025 con respecto al año anterior, hasta alcanzar los 412 robots, según los datos de IFR. En los procesos de paletizado, encajado o inspección la automatización permite abordar tareas repetitivas y físicamente complejas y aporta flexibilidad a las operaciones.
La robótica móvil crece también en intralogística para optimizar los movimientos internos
“Las aplicaciones de final de línea como el paletizado, encajado, conformado de cajas e inspección están creciendo porque se trata de ejercicios ergonómicamente complicados. Ahí es donde se necesita aplicar la automatización para ser competitivo”, explica Pelegrí.
Desde Teradyne Robotics, especializada en soluciones robóticas avanzadas, observan también una creciente demanda de máquina estandarizadas, concebidas como sistemas completos, testados y preparados para incorporarse a los procesos productivos.
“Esta demanda está vinculada a la necesidad de combinar automatización y flexibilidad. En aplicaciones como el paletizado, por ejemplo, la posibilidad de realizar modificaciones de forma sencilla permite adaptar las operaciones a diferentes necesidades sin perder agilidad”, indican en esta empresa. Y a ello suman otras características propias de la robótica colaborativa, como la facilidad de instalación, la utilización en espacios reducidos y la usabilidad.
La robótica móvil crece también en intralogística para optimizar los movimientos internos de materiales, como el traslado de palés entre las zonas de producción. En Teradyne Robotics destacan las ventajas que ofrece para “integrar diferentes tareas dentro de los flujos internos de las plantas y, así, ampliar el alcance de la automatización más allá del propio final de línea”.
