Pascual vuelve a crecer por cuarto año consecutivo, con 929 millones de euros de facturación en 2025, un 4% mas que el año anterior; y un EBITDA de 69 millones (+3,85%). Afronta 2026 como año de transición para consolidar las bases de su nuevo modelo,...
La facturación del sector de bebidas refrescantes supera los 5.680 millones de euros en el último año
La industria de las bebidas refrescantes es un potente motor de empleo en el país, generando más de 176.200 puestos de trabajo, de los cuales 68.700 son empleos directos relacionados con la elaboración y comercialización de bebidas refrescantes. El empleo en el sector continúa con una senda positiva que se mantiene en 2024, con un crecimiento del 3% en el primer semestre del año, un comportamiento ligeramente superior a la media nacional.
Además, la facturación del sector de bebidas refrescantes supera los 5.680 millones de euros en el último año, con un crecimiento del 7,1%. Son algunas de las conclusiones compartidas por Anfabra en el último Informe de Impacto Social, Económico y Local del Sector de las Bebidas Refrescantes en España, elaborado por la consultora financiera AFI, en el que se confirma que el sector consolida su contribución económica y social en el país con más de 10.700 millones de euros de valor añadido bruto (VAB) a través de su cadena de valor, donde destaca el peso del canal hostelero. Su impacto positivo repercute en todo el territorio y muy especialmente en las pequeñas ciudades y municipios de menos de 30.000 habitantes, donde impulsa el crecimiento demográfico, la economía, el empleo y el bienestar social.
De igual manera, las exportaciones también han experimentado un notable aumento en el último ejercicio. Según los datos del informe, las ventas al exterior de bebidas refrescantes representan en torno al 8,5% del total de la facturación del sector y el valor de las exportaciones españolas de estas bebidas creció un 16,4% en comparación con 2022. Los principales mercados de destino fueron Portugal, Reino Unido y Francia.
75% de esta industria se encuentran en localidades de menos de 30.000 habitantes
La industria se caracteriza por un fuerte arraigo en el país, con sus más de 200 años de historia y 148 centros de actividad distribuidos por todo el territorio. Actualmente, el sector tiene presencia en todas las comunidades autónomas, tanto en grandes ciudades como en pequeños municipios y medio rural, donde se ubican el 15% de los centros de actividad de la industria.
El análisis de la consultora AFI constata que las localidades en las que está presente el sector presentan mejores indicadores en términos de crecimiento poblacional, empleo, renta y bienestar. Un impacto positivo que se percibe especialmente en los municipios de menor tamaño, que son precisamente los más expuestos al reto demográfico. En concreto, el 75% de los centros de producción de bebidas refrescantes se ubican en pequeñas ciudades y municipios de menos de 30.000 habitantes como Martorelles (Barcelona), Carcaixent (Valencia), Béjar (Salamanca), Santa Comba (A Coruña), Tacoronte (Santa Cruz de Tenerife) o Etxabarri (Álava) entre otros.
Estos pequeños municipios en los que se ubica algún centro de producción de bebidas refrescantes registraron en el último año un mayor crecimiento poblacional (3,4 puntos porcentuales superior al de municipios de ese tamaño), contribuyendo a una mayor estabilidad demográfica y fomentando el rejuvenecimiento poblacional. De hecho, estas localidades también presentan un patrón poblacional más joven (el peso de la población menor de 16 años es 4,9 puntos porcentuales superior a la media) y una mayor capacidad para atraer a población foránea (7,2 puntos porcentuales por encima del resto de España).
Del mismo modo, en estos pequeños municipios en los que el sector desarrolla su actividad se observa un mayor dinamismo en el mercado laboral: el crecimiento del empleo es 10 puntos superior a la media nacional. Y si nos fijamos en los niveles de renta de los hogares y de gasto público, también se confirma el efecto positivo. La renta media de los hogares en pequeños municipios se sitúa en los 33.600 euros, un 15,3% por encima de la media nacional para poblaciones de este tamaño. A su vez, el gasto público per cápita en estas zonas es un 5,2% mayor que la media en este perfil de municipios. De esta manera, se genera un círculo de desarrollo económico y social que potencia la calidad de vida y el bienestar de la población.
