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“La industria del reciclaje es líder europea en capacidad instalada y en calidad de r-PET”
TF: ¿La capacidad de reciclaje de PET en España es suficiente para atender la demanda de este material reciclado?
-Es más que suficiente desde el punto de vista industrial. España ha demostrado tener la capacidad industrial y tecnológica para suministrar material reciclado de alta calidad; ahora hace falta asegurar que el sistema proporcione residuo suficiente, adecuadamente recogido y clasificado, y que exista un mercado estable que absorba ese material y permita operar las plantas a plena capacidad.
Si queremos cumplir los objetivos de contenido reciclado y contacto alimentario en envases, es imprescindible reforzar estas dos palancas; de lo contrario, corremos el riesgo de tener industrias preparadas para cumplir con los objetivos europeos sin las condiciones necesarias para hacerlo.
TF: ¿Qué cantidad de envases PET postconsumo procedentes de la industria alimentaria se está reciclando ya?
-En España, el sector del reciclado de plásticos está tratando actualmente 406.700 toneladas de residuos de PET, de las cuales el 98% corresponde al sector del envase, lo que refleja el peso dominante del envase alimentario como fuente de suministro. A partir de ese residuo, la industria nacional produce 285.000 toneladas anuales de PET reciclado, destinadas a una amplia gama de aplicaciones, incluyendo envases alimentarios con contacto directo.
TF: ¿Cómo está avanzando el reciclado químico de PET y qué previsiones manejan para este método frente al mecánico?
Dentro del sector envases, no consideramos que el reciclado químico vaya a abrir una nueva ventana de oportunidad para el PET en el corto o medio plazo
-En el caso del PET, el reciclado mecánico ha alcanzado ya un grado de madurez tecnológica muy elevado, incluyendo la producción de PET reciclado apto para contacto alimentario. Además, la futura regulación europea en materia de ecodiseño para el reciclado, el impulso de la recogida selectiva y el posible despliegue del SDDR a partir de 2027 contribuirán a mejorar la calidad del residuo disponible y la eficiencia del ciclo ‘envase-a-envase’.
Dentro del sector de envases, no consideramos que el reciclado químico vaya a abrir una nueva ventana de oportunidad para el PET en el corto o medio plazo, ya que existe una solución circular viable, madura y escalada industrialmente. Además, el reciclado químico presenta rendimientos inferiores, así como un consumo energético y una huella de carbono notablemente superiores frente al reciclado mecánico. Esto lo sitúa en una posición ambiental y económica menos eficiente para aquellos flujos para los que ya existe una alternativa consolidada.
En cambio, el reciclado químico sí puede aportar valor en corrientes materiales más complejas, como ciertos residuos textiles, donde la composición de fibras y mezclas poliméricas dificulta el reciclado mecánico tradicional.
TF: ¿Cómo será el reciclaje de PET en un futuro próximo?
-El futuro del reciclaje de PET en España es positivo, siempre que Europa garantice un marco competitivo justo y adopte medidas para defender su industria frente a importaciones sin trazabilidad suficiente ni requisitos equivalentes. La sostenibilidad del sistema no depende solo de capacidad o tecnología, ambas ya existen, sino de asegurar que el mercado europeo siga siendo viable industrialmente.
El sector nacional se encuentra maduro, tecnológicamente avanzado y con capacidad suficiente para cumplir los objetivos europeos. La combinación de contenidos obligatorios de reciclado en envases, ecodiseño para el reciclado, ecomodulación y mejoras en la selección harán que el PET reciclado se consolide como materia prima estratégica, con una demanda estable y no vinculada al precio coyuntural del plástico virgen. Este cambio estructural es decisivo: permite dar certidumbre a la inversión, mantener empleo industrial y acelerar la autonomía estratégica europea en materiales circulares.
Es imprescindible resolver el problema de las importaciones, garantizar trazabilidad y asegurar que el mercado europeo premie el reciclado real y evite prácticas que distorsionan la competencia
En el caso del PET, el reciclado mecánico reduce más del 75% las emisiones frente al PET virgen, divide entre más de cuatro su huella de carbono, lo que convierte a los envases fabricados con r-PET en envases con menor impacto climático y plenamente alineados con los objetivos de descarbonización. A ello se suma la transición hacia diseño monomaterial y bandejas reciclables y una correcta implantación del SDDR, en la que se cuente con el sector del reciclado que previsiblemente permitirá capturar más residuo y de mejor calidad para cerrar el ciclo ‘envase-a-envase’.
De cara al mercado, la ecomodulación tendrá un doble efecto: impulsará envases más reciclables y premiará a las empresas que utilicen plástico reciclado, contribuyendo directamente al cumplimiento de los objetivos de circularidad. Y, en paralelo, las plantas de selección incorporarán nuevos flujos y tecnologías, aumentando la recuperación efectiva de PET.
España afronta este escenario desde una posición sólida: hay capacidad industrial, hay tecnología, hay experiencia y hay cumplimiento histórico en materia de circularidad del PET. El sector del reciclado estará donde se le necesite, con volúmenes, calidad y solvencia, y especialmente con la capacidad de producir r-PET apto para contacto alimentario, algo que no todos los países pueden afirmar.
Los objetivos pueden cumplirse y España puede mantener su papel de referencia europea, pero para que esta transición circular sea sostenible en el tiempo es imprescindible resolver el problema de las importaciones, garantizar trazabilidad, exigir igualdad de condiciones competitivas y asegurar que el mercado europeo premie el reciclado real y evite prácticas que distorsionan la competencia. Si se corrigen estos elementos, el PET reciclado no solo seguirá siendo circular, sino también estratégico.
TF: ¿Cuándo se comenzó a reciclar PET en España y quién lo hizo por primera vez?
-Comenzó a finales de los años noventa, coincidiendo con la implantación de la Responsabilidad Ampliada del Productor (RAP) y específicamente en 1998 con la recogida selectiva de los residuos de envases domésticos, que hizo posible que hubiera PET disponible en cantidad y calidad suficiente para ser reciclado a escala industrial.
En 1999, un grupo de recicladores españoles, conscientes de la oportunidad y de la necesidad de cerrar el ciclo del envase, se unieron para fundar PET Compañía para su Reciclado, la primera instalación de reciclado de PET del país. Sentó las bases de un sector que, dos décadas después, sitúa a nuestro país entre los líderes europeos en reciclado de PET, tanto por capacidad instalada como por integración tecnológica.
España se ha convertido en un referente europeo en reciclado de múltiples materiales y aplicaciones porque no se ha especializado únicamente en los residuos más fáciles, sino que ha invertido de manera continuada en tratamiento, ingeniería de proceso y adaptación industrial para dar salida a fracciones más diversas y retadoras. Esto explica, en gran medida, por qué el sector español ha logrado situarse entre los líderes europeos en capacidad instalada y en calidad de producto, y también por qué nuestro modelo presenta una resiliencia industrial superior en un contexto europeo especialmente adverso para el reciclado.
