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“La fuerte inversión realizada en digitalización y automatización es ahora una ventaja competitiva”
Los proveedores de maquinaria, equipos e ingredientes han puesto de manifiesto su “fortaleza y solidez” durante la pandemia, que ha propiciado “una gran transformación industrial”.
Además, “el comercio exterior está ejerciendo de nuevo un papel tractor de la economía en nuestro país”, explica la directora de AMEC Alimentec, Carmina Castellà
La industria y las empresas fabricantes de tecnología alimentaria e ingredientes de AMEC Alimentec han superado uno de los años más difíciles, 2020, demostrando su fortaleza y solidez. Pese a la pandemia, la crisis que esta ha generado y las dificultades de operar en el mercado internacional, las empresas de AMEC Alimentec, proveedoras de un sector esencial como es la alimentación, han podido seguir trabajando e incluso han aumentado las exportaciones un 3,9%, sobre todo, gracias al impulso de los sectores cárnico e ingredientes.
Lo cierto es que los principales mercados se han mostrado resilientes, especialmente Francia, que repitió como principal destino de las exportaciones españolas. Reino Unido se mantuvo como segundo mercado de destino pese a la incertidumbre del Brexit. Destaca el aumento de las exportaciones hacia la República Checa y Rusia, país, este último, que mantiene incrementos exponenciales desde 2019. Contrariamente, mercados consolidados como Estados Unidos e Italia han visto frenadas sus tendencias al alza, mientras que Portugal y México han seguido perdiendo cuota de mercado en 2020.
Por lo general, las empresas se muestran optimistas de cara a la evolución del año 2021, con la esperanza de que poco a poco vayamos recuperando la normalidad y se puedan restablecer los contactos presenciales con los clientes.
Todo el gran trabajo que han llevado a cabo en el último año para adaptarse a un entorno sin movilidad no quedará en saco roto. El esfuerzo realizado en digitalización, con una fuerte inversión por parte de las empresas para poder dar un mejor servicio técnico y poder seguir comercializando, es ya a partir de ahora una ventaja competitiva. Además, en 2020 las empresas también han avanzado en la automatización de los procesos y la industria 4.0; la fabricación de líneas más versátiles, más accesibles, más seguras, más productivas y a menor coste; la seguridad higiénica/trazabilidad; y la obtención de máquinas personalizadas y respetuosas con el medio ambiente.
Estas tendencias nos muestran cómo nos encontramos en un momento de gran transformación industrial, fruto de la digitalización y los nuevos requerimientos de una sociedad por suerte cada vez más preocupada por su entorno.
Así, hemos trabajado para determinar las principales fuerzas de disrupción del entorno, en diferentes escenarios posibles. Presentamos aquí las nueve fuerzas de disrupción a las que nuestra industria debe hacer frente: digitalización, sostenibilidad, nuevo orden mundial, cambios en los valores sociales, competencia por el talento global, concentraciones empresariales, reorganización de las cadenas productivas globales, redefinición de los modelos de gestión empresarial y cambios en el sistema económico
Pese a la dificultad de este entorno tan cambiante y en profunda transformación, como ya ocurrió en anteriores crisis, la industria y el comercio exterior está ejerciendo de nuevo un papel tractor de la economía en nuestro país. Desde AMEC insistimos en la necesidad de que se le reconozca este papel fundamental y se la sitúe en el centro. De nuevo esta crisis ha demostrado que debemos contar con una economía sólida y diversificada, otorgándole una función fundamental al sector productivo. Por ello, nos gusta reivindicar la grandísima importancia de la industria, y hablar de esta forma de la Industria Positiva. Esta es garante de puestos de trabajo estables y profundiza en la economía del conocimiento, la única que nos conduce a la competitividad y hacia un planeta saludable.
Impulso a la transformación
Nos encontramos así en este momento decisivo, no sólo para adaptarnos a los nuevos escenarios, sino para salir reforzados, porque los Fondos Europeos Next Generation y las ayudas públicas para la reactivación de la economía se dirigen especialmente al impulso de la transformación necesaria de nuestras empresas. Por ello, deben ser bien gestionadas y aprovechadas, mediante una buena colaboración público-privada. En AMEC hemos elaborado el documento Claves para el Cambio de Modelo Productivo, en el que realizamos una propuesta a las administraciones sobre las medidas necesarias para que la industria pueda desarrollarse de la mejor forma.Asimismo, trabajamos intensamente en nuestra misión, la de impulsar los nuevos factores clave de competitividad en las empresas: anticipación, adaptabilidad, colaboración, glocalización y sostenibilidad. Nuestro objetivo es que las empresas tengan a su alcance estos factores. Para lograrlo, nos hemos marcado como meta que el 85% de nuestros miembros estén adaptados al nuevo entorno. Con este fin, hemos realizado un upgrade en la capacitación que estamos impartiendo a las empresas industriales, que la están valorando muchísimo. Al mismo tiempo, estamos promoviendo la innovación en las empresas industriales mediante la realización de proyectos y el acceso a ayudas públicas y conectamos a las empresas para que compartan experiencias y colaboren entre ellas. Porque ir juntos es el camino, estamos muy convencidos, para llegar más lejos.
