Un consorcio internacional, coordinado por el centro tecnológico Ainia, va a investigar el desarrollo de nuevos procesos químicos y biológicos para la producción de PHA a un coste menor para impulsar su uso en la fabricación de envases para alimentos y bebidas. El material obtenido a través del proyecto Satisphaction también ayudará a reducir emisiones de carbono y microplásticos y la eliminación de sustancias químicas preocupantes, como los disruptores endocrinos de la cadena alimentaria
