Tras años de tramitación y debates, el Congreso de los Diputados aprobó finalmente el jueves, 20 de marzo, la Ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario, que obliga a toda la cadena alimentaria a disponer de planes de prevención para evitar que los alimentos terminen en la basura.
Y la Organización para la Alimentación y la Agricultura de Naciones Unidas estima que cada año se desperdicia el 30% de los alimentos que se producen en el mundo, en torno a 1.300 millones de toneladas.
