La innovadora tecnología de impacto de aire permite resolver varios problemas a los que se enfrentan los productores de alimentos congelados. El primero es un tiempo de congelación más rápido que conserva la calidad del producto y asegura tanto el sabor como la sensación en boca. La segunda ventaja de esa técnica es permitir la estabilización de la superficie del producto para facilitar el corte en lonchas finas. Y, además, esa tecnología ofrece una alternativa rentable a la congelación criogénica
