La bacteria patógena Clostridium botulinum representa un riesgo significativo para la seguridad alimentaria debido a su capacidad para producir una potente neurotoxina que puede causar botulismo, una enfermedad grave y potencialmente mortal. Aunque ha sido controlada eficazmente en alimentos procesados mediante técnicas de conservación, como el calor y el pH bajo (< 4,5), la popularidad creciente de los alimentos mínimamente procesados está reintroduciendo este riesgo en la cadena alimentaria. Estos productos, que incluyen alimentos frescos y refrigerados con un procesamiento mínimo, proporcionan...
