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Golosinas, un dulce sano para todos los públicos
Las golosinas han formado parte de las sociedades desarrolladas como protagonistas indiscutibles en la mayoría de celebraciones infantiles y juveniles, e incluso han resuelto expectativas adaptadas a muchos tipos de consumidores, por lo que vienen apareciendo en nuestro día a día de manera tan habitual, que casi llegan a formar parte de nuestra dieta
Tras un periodo de varios años de crisis sufrido por el sector de los caramelos y chicles, en los últimos dos años podemos apreciar un significativo crecimiento, más aún si observamos que, sólo en 2015, el mercado de las golosinas movió 565 millones de euros, lo que se traduce en un crecimiento de un 1% con respecto al año precedente, según datos arrojados por el Observatorio Sectorial DBK. Esto se debió, en gran parte, a las exportaciones, que lograron compensar el descenso en el consumo doméstico. España es el segundo productor y exportador de caramelos de Europa, por detrás de Alemania. Según este estudio, se espera que el valor del mercado experimente tasas de crecimiento situadas entre el 2% y el 3% en el período 2016-2017, alcanzando los 590 millones de euros en este último año.
Sin embargo, a pesar de este incremento de las ventas, la competencia entre las empresas del sector continúa siendo muy grande, lo que impulsa a los productores a invertir en innovación y adaptarse así a los nuevos gustos y exigencias de los consumidores. Esta innovación va dirigida tanto a los productos en sí, como a los formatos y envases utilizados.
Vivimos en una sociedad cada vez más preocupada por el bienestar y la salud, pero que no quiere renunciar a los momentos de placer. Y, precisamente, de estos momentos de autoindulgencia vive la industria confitera. Esto ha hecho que el sector dé un giro en sus innovaciones, tradicionalmente enfocadas hacia la búsqueda de nuevas formas y sabores, y se dirija hacia la elaboración de productos cada vez más saludables, capaces de llegar a un público mucho más amplio. Por otro lado, ante el problema de la obesidad infantil, cada vez es mayor la presión, tanto por parte de los padres como del gobierno, para que los fabricantes dirijan sus productos hacia versiones más saludables. Así, el mayor obstáculo al que se enfrentan las empresas de confitería es el de desarrollar productos más sanos, seguros y de calidad, que aporten el placer buscado por los niños y el aspecto saludable deseado por los padres. En Europa, la búsqueda de nuevos productos más saludables ha llevado a las empresas por diferentes caminos:
- Desarrollo de más variedades sin azúcar.
- Caramelos que incluyen zumos de frutas en sus formulaciones para promover un consumo más saludable.
- Caramelos que incluyan yogur en su formulación.
- Incorporación de ingredientes saludables.
La innovación del sector camina hacia el público adulto
Algunas empresas han dirigido la innovación hacia la elaboración de porciones más pequeñas (mini-tallas), para contribuir así a la reducción del consumo de azúcar. Otras, sin embargo, se han decantado por opciones más innovadoras y se han adentrado en el mundo de los caramelos para adultos. Hasta hace muy poco tiempo, la industria de golosinas estaba orientada exclusivamente al público infantil, diferenciándose unos productos de otros en la forma y en el sabor, básicamente.La competencia entre las empresas del sector continúa siendo muy grande, lo que impulsa a los productores a invertir en innovación y adaptarse así a los nuevos gustos y exigencias de los consumidores
Actualmente, sin embargo, el sector se está diversificando y dirigiendo sus productos hacia un público adulto, con unas exigencias muy diferentes a las de los niños. Esto ha hecho que la innovación en el sector se encaminara, en primera instancia, hacia el desarrollo de productos sin azúcar, en ese afán de buscar productos más saludables. Seguidamente, las empresas se lanzaron al desarrollo de productos funcionales, que no sólo ofrecen ese momento de placer intrínseco a las golosinas, sino que aportan algún beneficio extra para la salud. Así, podemos encontrar desde los tradicionales caramelos para suavizar la garganta, cada vez con mayor variedad de extractos vegetales, hasta chicles energéticos, que nos ayudan a mantener el estado de alerta cuando estamos conduciendo. Un ejemplo de esto son los caramelos X3 Energy de Solidipis, formulados con cafeína, taurina y guaraná, que combinan los beneficios de las bebidas energéticas con el formato del caramelo tradicional. El guaraná, concretamente, es uno de los ingredientes más comunes en este tipo de golosinas, cuya finalidad es la de proporcionar un aporte extra de energía. De este modo, podemos encontrarla en varios chicles lanzados en Corea de Sur, como los de la marca Emart, o los de la marca Home Plus, que, además de guaraná, están formulados con yuca, cacao y gardenia y están especialmente pensados para mantener el estado de alerta en conductores y estudiantes.Según datos extraídos del portal Mintel-GNPD, dentro de la categoría de caramelos funcionales, lanzados a nivel mundial en el último año, podemos encontrar golosinas casi para cualquier necesidad. Así, existen caramelos que prometen aumentar nuestra belleza, mediante la incorporación de colágeno, ácido hialurónico y vitamina C en su composición. Con este mismo fin, algunos fabricantes han añadido también aloe vera a sus golosinas, como es el caso de los caramelos alemanes Beauty Sweeties que, además, contienen coenzima Q10. En nuestro país, Burmar Sweets ha lanzado un caramelo antioxidante formulado con zumo de frutas, colágeno y omega 3. Otros ingredientes antioxidantes utilizados en este tipo de caramelos son los zumos de granada o frutos del bosque, ricos en polifenoles, o los extractos vegetales de hibisco o rosa mosqueta, reconocidos por su capacidad antioxidante. Los deportistas, por su parte, también captan el interés de la industria del dulce, pudiendo encontrar caramelos y chicles adaptados específicamente a ellos, como son los de la marca Gatorade, que ha lanzado sus chicles energéticos en Francia, o los caramelos Isostar, que se pueden comprar en Alemania. Estos cuentan en su composición con ingredientes similares a los presentes en las bebidas energéticas, entre ellos, vitaminas y cafeína. En contraposición a estas golosinas, tenemos los chicles Eolésens Gom’Bio, con miel, bergamota y aceite esencial de naranja, que suman el momento placentero de tomarse un caramelo con el efecto relajante de estos ingredientes.
Dentro de la gama de golosinas funcionales, tenemos también caramelos elaborados con jengibre, a los que se atribuyen cualidades como las de aliviar el dolor de cabeza y las náuseas, mejorar la digestión o contribuir a la pérdida de peso. Incluso con la excusa de mejorar nuestro sistema inmune, podemos permitirnos el capricho de tomarnos un caramelo, elaborado con extracto de equinácea. Estos podemos encontrarlos en Portugal, bajo la marca Vitalis o en Grecia, de la marca Power Health.
La búsqueda de este carácter saludable que los fabricantes quieren imprimir a sus golosinas ha hecho que determinados ingredientes entren a formar parte de formulaciones para las que nunca antes se habían utilizado. Un ejemplo de esto es el yogur, presente, por ejemplo, en los caramelos masticables de Taiwan Bifido Ferment, especialmente pensados para mantener la salud digestiva. En otros casos, lo que se incorpora a estos caramelos son las bacterias ácido-lácticas propias del yogur, como es el caso de los caramelos masticables Pinky Puni, lanzados en Taiwan o las golosinas de Kanro que, además de estos cultivos, contienen colágeno, ácido hialurónico, aloe vera y vitamina C. Otros fabricantes han optado por la incorporación de fibra en sus golosinas, como contribución a la salud digestiva, a través de la mejora del tránsito intestinal. Este es el caso de los caramelos de goma Magoma en Colombia.
A modo de conclusión, podemos extraer que, fuera de lo que se suele pensar, el mercado de las golosinas ha dejado de pertenecer a la población más joven (y esto incluye los momentos de consumo asociados a estas generaciones, en su mayoría ocio), para convertirse en una herramienta común que ayuda a paliar de una forma satisfactoria, muchas de las carencias que acompañan nuestras rutinas diarias, englobando en este nuevo rol, a un rango más amplio de edades, de sexos y de razones para consumirlas. El marketing juega un papel determinante, pues la inclusión de nuevos tamaños, formas, envasados e imágenes corporativas, han hecho mucho más convincente al producto.
Día a día las golosinas tienden a deshacerse de la imagen de productos poco saludables, reduciendo su contenido en azúcar e incorporando principios activos e ingredientes saludables, como vitaminas, zumos de frutas, extractos vegetales, fibras, que proporcionen beneficios para la salud y las conviertan en “golosinas saludables”. Ante esto, quizás sea lógico suponer que estamos ante un sector lleno de oportunidades en el mercado, que van de la mano de la nutrición como engranaje fundamental para la salud, pero también como el aliado ideal en la batalla estética contra el paso del tiempo.
Elena Madera Bravo, Ángela Ruiz Arias, Mª del Carmen Martínez Moreno, José Mª Fernández Ginés, Nallely Nuncio Jáuregui, Anisha Mistry. Innofood I+D+i
