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La precisión en el pesaje: clave para la buena rentabilidad
En los procesos de envasado de alimentos y bebidas, el pesaje es una operación crítica que incide directamente en la eficiencia operativa, el cumplimiento normativo y la rentabilidad del producto final, ya que una dosificación imprecisa —por exceso o por defecto— puede generar pérdidas económicas significativas, afectar la reputación de la marca y comprometer el cumplimiento de normativas de etiquetado y comercialización. Así concluimos en nuestro informe último de investigación: La eliminación de posibles fuentes de error durante la producción es uno de los grandes desafíos de los fabricantes de alimentos y bebidas.
En esta misión no solo está en juego la seguridad alimentaria, también la calidad, la trazabilidad e, incluso, la imagen de marca pueden verse afectadas por diferentes fallos, que maquinaria y equipos básicos, como las controladoras de peso de tecnología avanzada, pueden evitar o mitigar.
Robustez, rapidez y conectividad de unos equipos en plena evolución hacia su integración en la automatización total de procesos y hacia la Industria 4.0, capaces de cumplir con todos los estándares impuestos por las normativas, las propias fábricas, las exigencias de los consumidores y la exactitud.
Pesaje industrial: parámetros críticos
El pesaje puede realizarse en diferentes etapas del proceso, ya sea pesaje bruto, neto o combinado, y puede ser estático o dinámico (en línea). En todos los casos, los parámetros clave a controlar incluyen:
- Precisión y resolución del instrumento de pesaje.
- Repetibilidad (consistencia de los resultados).
- Exactitud (proximidad del resultado al valor real).
- Capacidad de carga y tolerancias establecidas.
- Tiempo de respuesta y sincronización con el flujo de producción.
Imaginemos una sobrecarga sistemática en el envasado representa una pérdida directa de materia prima. Por ejemplo, en una línea que produce 60.000 botellas de bebida al día, un exceso de tan solo 1,5 ml por unidad supone una pérdida diaria de 90 litros. A escala anual, se traduce en más de 32.000 litros de producto entregado sin facturación. Siempre hay implicaciones económicas de una dosificación imprecisa.
Además, este tipo de desviaciones conlleva un sobrecoste en los costes de envasado, el transporte, la energía y mantenimiento de los equipos y el tiempo de producción y reprocesos en caso de rechazo.
En cambio, si el peso es inferior al declarado en la etiqueta, el fabricante puede enfrentarse a sanciones por incumplimiento de normativas como el Reglamento (UE) Nº 1169/2011 o el Real Decreto 1801/2008 (en España), además de reclamaciones por parte del consumidor o distribuidores. También puede provocar rechazos en auditorías internas o inspecciones sanitarias.
Tecnologías de control y verificación
La implementación de sistemas de pesaje controlado, como controladoras dinámicas de peso (checkweighers), dosificadoras gravimétricas o células de carga digitales, permite el ajuste automático del dosificador según desviaciones detectadas, además del registro de datos en tiempo real para trazabilidad y control estadístico del proceso, la detección de unidades fuera de especificación y rechazo automático y la integración con sistemas MES/ERP para análisis de productividad.
Por ello, un programa de calibración regular —mediante masas patrón certificadas— es esencial para mantener la exactitud de los instrumentos. Asimismo, la validación periódica del proceso de pesaje, combinada con auditorías internas, permite detectar y corregir desviaciones sistemáticas.
Sin duda, los operadores deben estar formados en el uso correcto del equipo de pesaje, interpretación de tolerancias y actuación ante desviaciones. La cultura de precisión no debe limitarse a los equipos, sino integrarse en todos los niveles de la cadena de producción, porque el pesaje preciso no solo garantiza el cumplimiento de especificaciones legales, sino que representa una oportunidad real de optimización económica. Un sistema bien calibrado, mantenido y gestionado puede traducirse en ahorros sustanciales, mejora de la productividad y reforzamiento de la calidad percibida por el cliente.
Espero que nuestro trabajo en la última edición de Tecnifood sobre este tema, y el seguimiento que hacemos en nuestra sección de actualidad con noticias de los fabricantes de pesadoras, les sea útil. Esa es nuestra meta.
