La innovación es, desde hace tiempo, uno de los motores más importantes del sector de alimentación, potenciada, sin duda, por una mayor diversificación de los tipos de consumidores y nuevas exigencias y hábitos. La fuerte competencia, las modas y las tendencias obligan a las compañías a mantenerse en constante alerta para seguir creciendo, entrar en nuevos mercados, atraer nuevos clientes y vender más. Los sectores de panadería, bollería y pastelería no son ajenos a esta dinámica.
