A partir de la primera fase de esta investigación, el centro tecnológico Ainia ha conseguido avanzar “en la optimización de superficies funcionales con residuos complejos, como los que combinan grasas y proteínas, habituales en la industria alimentaria”, explican los investigadores.
El prototipo que presentan es el de una superficie hidrófoba microestructurada, diseñada con tecnología láser, que replica la textura de la planta Calathea zebrina y evita que los residuos grasos se adhieran fácilmente.
Desde el centro tecnológico destacan que “los resultados de Biomimat II reafirman la relevancia de...
