La empresa SternLife, especialista en alimentos funcionales, presenta en la feria World of Private Label 2026 de Ámsterdam (19 y 20 de mayo) sus nuevos conceptos para la salud femenina, la salud intestinal y las nuevas barritas proteicas con sabor a fruta...
Biotecnología para alimentar a un mundo superpoblado
La Asociación Española de Bioempresas (AseBio) celebró a finales de noviembre su tercera jornada del Green Innovation Forum, patrocinado por Algaenergy (Platinum), Bayer (Silver), Gomez-Acebo & Pombo (Bronze) y Biorizon (Bronze). Las sesiones se han centrado en la bioeconomía, la agricultura innovadora y la estrategia Farm To Fork, donde la biotecnología jugará un papel revelante. Así, durante esta cita se ha detallado por qué es necesario poner el conocimiento científico al servicio de la innovación
“La ciencia y la innovación son indispensables en un mundo que será superpoblado y enfrentará choques recientes y externos. Tendremos que hacer un esfuerzo global como humanidad”, afirmó René Castro, subdirector general de la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) durante la jornada.
Es probable que, en 2050, seamos más de 10 mil millones de personas en la tierra y que aún más gente sufra hambruna. Una de las cuestiones debatidas ha sido cómo producir más alimento sin sobrepasar los límites del planeta con unas temperaturas elevadas que amenazan la agricultura y piden más agua. En este contexto se ha destacado cómo la innovación y la ciencia son dos pilares que permitirán cumplir los objetivos sostenibles, así como la producción de alimentos para una población creciente.
De residuos a bioproductos
Una persona, por año, genera hasta 471 kilogramos de residuos, según las cifras de 2019 del Instituto Nacional de Estadística. Para darles una segunda vida que no contaminen más la tierra, los ponentes explicaron que los residuos tienen que verse como recursos e insistieron en un punto crucial para la recuperación verde: la colaboración entre ciencia y empresas.
“El mercado exige que las empresas investiguen y es importante tener colaboradores para dar paso, poco a poco, a una investigación real. Debemos tener ese apoyo de la innovación y una estrategia financiada”, destacó Beatriz Molina, del grupo La Caña.
Además, hay una demanda que cumplir y los consumidores piden más información. Beatriz Ruiz, de Ainia, aseguró que la falta de reconocimiento de la población puede ser una barrera. “Hay una deficiente comprensión de lo que son los bioproductos por falta de costumbre y puede crear confusión. Para aumentar el interés, hay que fomentar y fortalecer su papel, a través de mayor educación e información, para que hagan mejores elecciones”, añadió Carmen Redondo de Hispacoop.
Agricultura innovadora, base científica y regulación europea
Según lo expuesto en la jornada, "los nuevos avances que aporta la biotecnología, como las nuevas técnicas de edición genómica, suponen un antes y un después no solo en el sector de la agricultura, sino que también son una herramienta fundamental para la lucha contra el cambio climático, alcanzar una alimentación sostenible o mejorar el rendimiento de los cultivos". La estricta regulación, no obstante, no siempre basada en criterios científicos, hace que su la implementación de estas innovaciones y su llegada al mercado sea difícil, al contrario de lo que sucede en Estados Unidos, Latinoamérica o Asia.
¿Qué pasa en Europa? ¿Supone el principio de precaución europeo una barrera a la innovación? “Ese principio va en línea con nuestro conocimiento. Cuando ignoramos las consecuencias de una tecnología, es prudente aplicarlo. Pero cuando lo abusamos de él al tener conocimiento y datos acumulados, como ocurrió con los OGM, se convierte en un bloqueo. Por ejemplo, ahora es un error no utilizar la edición genómica”, contestó Lluis Montoliu, Investigador en el Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC). Antonio Molina, director del Centro de Biotecnología y Genómica de Plantas (CBGP, UPM-INIA) estuvo de acuerdo con Montoliu: “No debe ser una herramienta política, pero más bien científica”.
En esta jornada de AseBio también se ha hablado de la importancia de la investigación, de una regulación basada en criterios científicos. En 2018 las empresas agrarias invertieron 91,7 millones de euros en I+D y el próximo Horizonte Europa dedicará unos 9.000 millones a I+D en el sector agroalimentario. Pero pese a esto, ¿corren España y Europa el riesgo de perder el tren de la innovación en agricultura? “Si no tenemos en cuenta a la ciencia y la innovación, iremos por mal camino. Yo espero que esto sea primordial en el Green Deal”, afirma Clara Aguilera, diputada y vicepresidenta de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo.
Todos los expertos estaban de acuerdo cuando ha tocado hablar de la comunicación. “Cada vez que hay una innovación científica y una oposición del mundo y de los ecologistas, deberíamos ser capaces de poner más objetividad en el debate. Hay que poner en valor la ciencia y la investigación y el tren que tenemos que coger es el de la narrativa”, determinó Diego Canga, consejero principal de la Dirección General de Agricultura y Medio Rural de la Comisión Europea.
Alimentación sostenible y Farm To Fork
“Las decisiones tienen que estar basadas en ciencia y ser coherentes con lo que pasa en el resto del mundo”, indicó Carlos Vicente de Bayer Crop Science. El Pacto Verde Europeo y la estrategia Farm to Fork (de la granja a la mesa) impulsan al sector agroalimentario europeo como uno de los grandes protagonistas para alcanzar el objetivo de ser el primer continente climáticamente neutro en 2050. "Para ello, la biotecnología será una de las herramientas indispensables, a través de diferentes vías, como las nuevas técnicas de edición genómica, el control de plagas y enfermedades o la salud animal. El agricultor necesita todas estas innovaciones, pero también un marco regulatorio que les permita utilizarlas como ya lo están haciendo sus competidores".
Esperanza Orellano, directora general de Producciones y Mercados Agrarios del Ministerio de Agricultura, por su parte, reveló: “es importante que los agricultores dispongan de asesoramiento, de herramientas y de una política de digitalización para poner en marcha esta agricultura, este cambio productivo al cual nos vamos a enfrentar en los próximos años”.
