Desde Asebio, la asociación española de empresas biotecnológicas, destacan la capacidad de la biotecnología para “revolucionar la forma de producir alimentos” junto a tecnologías como la inteligencia artificial o prácticas regenerativas en la agricultora, que permiten conseguir alimentos suficientes, seguros, asequibles y más sostenibles.
La investigación en semillas y rasgos abarca áreas como la tolerancia a herbicidas, la resistencia a plagas y enfermedades y la mejora de la calidad y productividad de los cultivos”.
A ello se suma también la química computacional aplicada a la agricultura, que...