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Envases plásticos, lucha contra el desperdicio alimentario
Aimplas, junto a otras asociaciones como Anaip o PlasticsEurope, continúan colaborando para mostrar los beneficios de los plásticos, esta vez centrados en su uso para envasar alimentos. Estos envases se someten a múltiples regulaciones, por lo que son los materiales más seguros, y conservan la comida en las mejores condiciones, reduciendo la cantidad de desperdicio. Los envases plásticos se someten a múltiples regulaciones, por lo que son los materiales más seguros, y conservan la comida en las mejores condiciones, reduciendo la cantidad de desperdicio
Aimplas, Anaip, Anarpla, Avep, Cicloplast y PlasticsEurope vuelven a unir sus fuerzas en la campaña #DiseñadosParaProteger, en la que hacen hincapié en las funcionalidades y las garantías que los envases plásticos ofrecen para el día a día y reclaman que las iniciativas de sustitución por otros materiales se basen en el análisis de ciclo de vida y no solo en campañas de imagen.
Las asociaciones aseguran que "entre los beneficios de los envases plásticos destaca su capacidad de conservación de los alimentos, alargando su vida, evitando las plagas en granos como el arroz y frenando el desperdicio de alimentos hasta un 50%. Y es que un envase plástico puede alargar la conservación de un filete de carne hasta diez días más que si no estuviera envasado, favoreciendo no solo el aprovechamiento de los alimentos, sino también de todos los recursos utilizados en su producción".
Los envases plásticos están sometidos a los controles y a la legislación más exigentes en el ámbito nacional e internacional, lo que los convierte en los materiales más regulados
De hecho, tal como recogen datos de la FAO, la cantidad de alimentos que se desperdicia entre su producción y la puesta en el mercado es solo un 3% en Europa frente a países en desarrollo, donde esta cifra puede alcanzar el 40%. La diferencia se debe, precisamente, al uso de soluciones de envasado adecuadas. Además, los envases plásticos están sometidos a los controles y a la legislación más exigentes en el ámbito nacional e internacional, lo que los convierte en los materiales más regulados y, por tanto, seguros para el contacto con alimentos y su consumo.Envases plásticos más sostenibles
Gracias a la innovación y al ecodiseño, hoy día existen envases creados para que se aproveche mejor su contenido,
envases biodegradables, compostables, de origen bio, envases activos que alargan aún más la vida de los alimentos o envases inteligentes, que incluso
muestran el estado de conservación del alimento que contienen. La aplicación de la
economía circular y de técnicas que faciliten el reciclado da lugar también a envases más eficientes y ligeros, que utilizan menos materia prima y consumen menos recursos en su producción.
Todos estos avances han conseguido que actualmente los envases de plástico sean, de media, cuatro veces más ligeros que los fabricados con materiales alternativos, lo que permite envasar la misma cantidad de alimentos o bebida con mucha menos cantidad de material. Esta ligereza también permite transportar una misma cantidad de comida con menos viajes, favoreciendo una logística más sostenible, ya que cuantos menos viajes sean necesarios, menor será el uso de combustible y la cantidad de emisiones de CO2.
Los envases plásticos, además, ayudan a cerrar el ciclo de la economía circular gracias a la recuperación, el reciclaje y el uso de ese material reciclado para la producción de nuevos productos, como por ejemplo las bolsas de plástico o botellas con contenido en reciclado. España está a la cabeza de Europa en términos de reciclaje de envases plásticos y se ha conseguido que la cifra de toneladas de plástico reciclado (de todas las aplicaciones, no únicamente de envases) supere a las que se depositan en vertederos. Un trabajo en el que la industria considera que se debe profundizar para conseguir que ningún residuo valorizable acabe desperdiciado en un vertedero.
