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Premio a una propuesta para crear envases a partir de subproductos de la industria cervecera
Un equipo de cinco estudiantes respaldados por Steinecker, una empresa especialista en tecnologías cerveceras integrada en el Grupo Krones, ha ganado el primer premio al mejor póster en el proyecto ‘1000’, organizado por la Universidad Técnica de Múnich. El equipo ha desarrollado envases sostenibles a partir de subproductos procedentes de la elaboración de cerveza.
Fue la respuesta que dieron al reto planteado por Steinecker: desarrollar aplicaciones innovadoras para el hidrolizado de proteínas de grano usado, una nueva materia prima producida por el sistema Steinecker Phoenix BMC. Esta solución procesa subproductos procedentes de la elaboración de cerveza como el grano usado, levadura y polvo de malta.
Polimerizaron los aminoácidos y las proteínas contenidos en el hidrolizado para convertirlos en biopolímeros
Steinecker acogió a los estudiantes en sus instalaciones y les apoyó para resolver el desafío. Los estudiantes, que no se conocían antes de abordar el reto, procedían de distintas disciplinas: tecnología cervecera y de bebidas, tecnología alimentaria, tecnología de biomasa y nutrición y biomedicina.
La empresa ha destacado de ellos “la rapidez con la que se convirtieron en un equipo sólido” y cómo abordaron la semana del proyecto con “gran independencia e iniciativa”; así como los distintos enfoques creativos y novedosos que plantearon y la experiencia con la que se manejaron durante la resolución del reto.
La idea que finalmente desarrollaron y con la que han ganado el certamen a través de la presentación del póster fue, explican en la empresa, “la de polimerizar los aminoácidos y las proteínas contenidos en el hidrolizado para convertirlos en biopolímeros. Estos podrían utilizarse como material de embalaje sostenible, una alternativa prometedora a los plásticos convencionales y una valiosa contribución a la economía circular”.
La propuesta se expuso en la final de la TUM, en Garching, con enorme éxito, tras despertar un gran interés entre los profesionales de Steinecker. La empresa destaca las valiosas aportaciones que ha recibido de los estudiantes para seguir desarrollando sus tecnologías sostenibles para la industria cervecera.
