CALI Terpenes celebra el premio a la innovación conseguido en los Innbrew 2026 por la cerveza Momentum, de Hopalaa, que incorpora su perfil de terpenos de lúpulo tipo Nelson Sauvin como nuevo ingrediente. “Este reconocimiento no es solo un premio, es...
La revolución natural del color de los alimentos
El último informe de Tecnifood sobre colorantes alimentarios confirma que el color hace tiempo que dejó de ser un simple atributo estético para convertirse en uno de los grandes motores estratégicos de la industria alimentaria. Hoy, el consumidor “come con los ojos” más que nunca, y el cromatismo de un producto se ha transformado en un indicador instantáneo de naturalidad, frescura, calidad, sostenibilidad e, incluso, salud. En este contexto, el mercado de los colorantes alimentarios vive una auténtica revolución tecnológica, regulatoria y comercial.
La gran conclusión es clara: el futuro del color en alimentación será natural, funcional y tecnológicamente avanzado. La presión del consumidor hacia productos clean label, unida a regulaciones cada vez más restrictivas sobre los colorantes sintéticos, marca el paso. Europa lidera este cambio normativo y Estados Unidos se suma ahora con fuerza tras el anuncio de la FDA para eliminar progresivamente varios colorantes sintéticos derivados del petróleo.
El verdadero epicentro de esta revolución está en la tecnología. La industria ha comprendido que el reto ya no consiste únicamente en colorear alimentos, sino en hacerlo con soluciones naturales capaces de ofrecer la misma estabilidad, intensidad y rendimiento industrial que los sintéticos. Aquí emergen con fuerza tecnologías como la extracción con CO₂ supercrítico, la microencapsulación, la fermentación de precisión y la biotecnología microbiana. Estas herramientas están reduciendo las históricas barreras de coste y estabilidad que limitaban el crecimiento de los pigmentos naturales.
Además, el color se integra ya en la gran narrativa de sostenibilidad y economía circular. La obtención de pigmentos a partir de subproductos vegetales, residuos agrícolas o fermentación controlada conecta perfectamente con las nuevas demandas ESG del mercado global. El colorante se ha convertido en un símbolo visible del compromiso ambiental de las marcas.
El mercado responde con cifras contundentes. Según Mordor Intelligence, el negocio global de colorantes alimentarios alcanzará 6.580 millones de dólares en 2031, impulsado especialmente por los ingredientes naturales, que ya representan más del 60% del mercado. Pero más allá de los datos económicos, el fenómeno refleja un cambio cultural profundo: el consumidor exige etiquetas comprensibles, ingredientes reconocibles y experiencias visuales capaces de triunfar tanto en el lineal como en redes sociales.
En este escenario, los colores tendencia hablan también de emociones y posicionamiento. Los verdes asociados al pistacho o al matcha evocan salud y sofisticación; los púrpuras intensos y azules translúcidos conectan con experiencias sensoriales inmersivas; mientras que los tonos oscuros y premium refuerzan conceptos de lujo e indulgencia.
La gran batalla tecnológica de la próxima década no será únicamente por desarrollar alimentos más saludables que, por supuesto ha de ser así, pero también visualmente irresistibles sin renunciar a la transparencia. Y ahí, el color será uno de los territorios donde ciencia, marketing y regulación competirán con mayor intensidad. El equipo de periodistas profesionales de Tecnifood estaremos muy pendientes para informarles como siempre con rigor y diligencia. Gracias por compartirnos sus desarrollos para que los pongamos a disposición informativa de los fabricantes de alimentos y bebidas.
