Amcor presenta el nuevo cierre abatible Flava 38/400 de 55 mm para salsas, una versión mejorada y más ligera que las anteriores. Está diseñada para favorecer la circularidad y ha reducido su peso absoluto un 18,7% con respecto a la versión anterior. El...
Aimplas investiga una nueva tecnología para detectar NIAS en envases
El proyecto Nias Novo en el que trabaja Aimplas busca métodos analíticos más eficientes para la identificación de sustancias no añadidas de forma intencionada (NIAS), no volátiles, en envases para alimentos y cosméticos. Además, el centro tecnológico busca con un segundo proyecto, el Ppinpe, cómo mejorar la calidad del material plástico reciclado de los envases y, con ello, la seguridad de los mismos
El Instituto Tecnológico del Plástico (Aimplas) está desarrollando dos proyectos de investigación enfocados a mejorar la calidad de los envases para alimentos y bebidas y para cosméticos. Ambas investigaciones, la Nias Novo y la Ppinpe, están financiadas por el Instituto Valenciano de Competitividad e Innovación (Ivace+i) a través de los fondos europeos Feder.
El uso de ensayos in vitro basados en cultivos celulares es una herramienta muy útil para detectar propiedades toxicológicas
Con el Nias Novo trabajan en el desarrollo de nuevas metodologías de detección, identificación y semicuantificación de NIAS (sustancias no añadidas de forma intencionada) no volátiles, las más complejas y costosas de analizar, para garantizar la seguridad de los envases. Las empresas Pérez Cerdá e ITC Packaging participan también en esta investigación.Las NIAS son compuestos químicos de distinta naturaleza que pueden aparecer en toda la cadena de producción de un envase y que pueden migrar desde estos a los alimentos y cosméticos que contienen. Las normativas alimentarias exigen evaluar sus riesgos para garantizar la seguridad alimentaria. Y la evaluación de riesgos que contempla el proyecto se basa en aproximaciones teóricas y bioensayos in vitro.
“El uso de ensayos in vitro basados en cultivos celulares es una herramienta muy útil en la identificación de peligros para detectar propiedades toxicológicas como la citotoxicidad o la genotoxicidad. Los bioensayos in vitro a corto plazo desempeñan un papel cada vez más importante en la identificación de peligros toxicológicos, puesto que reducen el tiempo y coste de los análisis y el uso animal respecto a los ensayos in vivo”, ha explicado María Lorenzo, investigadora responsable del Laboratorio de Cromatografía en Aimplas.
“Estamos abarcando diferentes materias primas como plástico virgen o reciclado, materiales biobasados y los envases reutilizables, de modo que se pueda ayudar con estos análisis a las empresas de la cadena de suministro de artículos de plástico para envases dirigidos a estos dos sectores, principalmente. El objetivo es que puedan asegurar el cumplimiento de la legislación de plásticos no solo de sus propios productos, sino también de toda la cadena de valor y adelantarse así a futuros cambios regulatorios”.
La investigación tiene mayor relevancia para los envases fabricados con material reciclado y los biobasados porque hay un mayor desconocimiento de la NIAS que pueden estar presentes en ellos. Los reciclados pueden presentar contaminantes por su uso anterior, su almacenaje en centros de recogida o los que puedan generarse por sustancias empleadas en los procesos de descontaminación.
“En cuanto a los materiales biobasados, existen muy pocos estudios donde se analicen NIAS, por lo que existe un mayor desconocimiento de las sustancias que se podrían encontrar”, destacan en el instituto tecnológico.
El proyecto Ppinpe
El Ppinpe busca una metodología que simplifique el proceso de caracterización para la cuantificación de la cantidad de la poliolefina no objetivo
El segundo proyecto enfocado a mejorar la calidad de los envases alimentarios es el Ppinpe, centrado en optimizar la detección de polietileno y polipropileno en los procesos de reciclado posconsumo del plásticos para una mayor calidad del material reciclado final. El investigador en Caracterización y Ensayos de Materiales en Aimplas, Miguel Ángel Mafé, ha explicado que “durante los procesos de reciclado posconsumo, la separación total de poliolefinas no es siempre totalmente efectiva”.“Mejorar los procesos para cuantificar de forma exacta el polipropileno y el polietileno de una mezcla posconsumo destinada a reciclarse es un reto que debemos solucionar en el marco actual de la industria del plástico, en la que existe una tendencia al alza en el uso de materiales reciclados para favorecer la economía circular, y también se busca una mejora sustancial de las materias primas recicladas”.
Las empresas Plastics Casaravi, Eslava Plásticos y Durplastics colaboran en esta investigación, que busca desarrollar una metodología innovadora que simplifique el proceso de caracterización para la cuantificación de la cantidad de la poliolefina no objetivo.
“Es decir, cuantificar el contenido de polipropileno (PP) en material cuya matriz principal es el polietileno (PE), o viceversa. Esta metodología permitirá detectar contaminaciones, prever la calidad del material, anticipar posibles pérdidas o variaciones de requisitos de desempeño cuando se realicen mezclas con materiales no contaminados, todo ello para favorecer un reciclado con una mayor calidad”, señalan desde en el instituto tecnológico.
