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Europa rechaza introducir nuevas restricciones a las alternativas lácteas de origen vegetal
Con la enmienda 171, rechazada por Consejo Europeo, la Comisión Europea y los Estados y ONG’S mundiales, la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRI) del Parlamento Europeo pretendía implementar nuevas restricciones en la comercialización de los productos plant-based
El Consejo Europeo, la Comisión Europea y los Estados miembros han rechazado la enmienda 171, el proyecto de ley que pretendía implementar nuevas restricciones a los alimentos plant-based. La enmienda 171, propuesta en 2018 por la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRI) del Parlamento Europeo, ha sido rechazada por ONG’S mundiales como ProVeg International, Greenpeace y WWF, así como por más de 435.000 consumidores y empresas de alimentación plant-based como Upfield, Oatly, Nestlé y Alpro. Y respaldada públicamente por el IPCC, la FAO, la OMS y la Comisión EAT-Lancet.
Como tuiteó Greta Thunberg: “Estamos en una emergencia climática y ecológica. ¿Qué debemos hacer? Ya lo sé. Prohibamos que los lácteos de origen vegetal muestren información sobre alérgenos, que se vendan en cajas, que usen imágenes de sus propios productos y que expliquen el impacto climático de los alimentos. Eso lo arreglará”.
Sostenibilidad y productos plant-based
Al hilo de este tema, la estrategia ‘De la Granja a la Mesa’, una de las iniciativas clave del Pacto Verde Europeo que promueve una dieta sostenible y basada en productos vegetales, contradice la enmienda 171, que propone prohibir cualquier comparación de sostenibilidad entre productos vegetales y animales.“Existe un amplio consenso entre las autoridades en materia de alimentación, dietética y nutrición y las organizaciones internacionales. Tanto por razones de salud como medioambientales, nuestra dieta debe incluir cada vez más productos de origen vegetal y menos productos de origen animal”, asegura la Confederación de Consumidores y Usuarios (CECU).
La enmienda ha sido condenada por un amplio y diverso grupo de stakeholders entre los que se incluyen:
- 435.000 consumidores a través de una petición pública encabezada por ProVeg, Upfield y Oatly, y apoyada por 96 organizaciones.
21 ONG’s, entre ellas WWF y Greenpeace, en una carta abierta. - Representantes de la industria láctea, incluido el director general de Berglandmilch, cooperativa láctea austriaca -con más de 11.000 miembros- en una declaración a los medios de comunicación.
- Una carta firmada por 34 diputados del Parlamento Europeo.
- La Asociación Europea de Consumidores (BEUC) ha promovido entre los eurodiputados una carta contra la enmienda 171 ya que no creen que haya ninguna justificación para introducir dicha legislación.
- La activista medioambiental Greta Thunberg, que también se ha manifestado en contra.
- La Dra. Melanie Joy, en cuyo vídeo pedía a la Comisión Europea y a los Estados miembros que rechazaran la enmienda 171 y pusieran fin a la censura de las dietas plant-based.
Un sector muy restringido
Con el rechazo de Europa a este Proyecto de Ley, la UE se ha negado a respaldar una política imprudente desde el punto de vista medioambiental que además, introduciría nuevas restricciones a las alternativas lácteas de origen vegetal (que ya es la categoría de alimentos más limitada de la UE).Si la UE hubiera aprobado la enmienda 171, hubiera afectado a los siguientes ámbitos:
- Los formatos de envasado (Ej: cartón para alternativas lácteas de origen vegetal, o un bloque de margarina vegetal). La UE considera que las representaciones visuales de los alimentos de origen vegetal ‘evocan’ o ‘imitan’ a las de los productos lácteos (Ej: la imagen de un remolino de leche en un envase de bebida de avena).
- Terminologías ecológicas, con base científica, que comparen los alimentos plant- based con los lácteos en todas las comunicaciones, tanto offline como online.
- La información sobre alérgenos como por ejemplo ‘no contiene leche’.
- Términos descriptivos como: ‘cremoso’, ‘utilizar como nata para cocinar’ o ‘alternativa vegana al yogur’.
