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La nueva planta de secado por atomización de Alvinesa refuerza su posición en el mercado B2B
La nueva planta de secado por atomización que la compañía Alvinesa ha puesto en marcha en su sede central de Daimiel (Ciudad Real) cuenta con la tecnología más avanzada, como el secador Techniprocess de doble efecto (con opción simple efecto). El equipo es capaz de evaporar hasta 200 kg/h de agua. Esta flexibilidad sitúa a la compañía de ingredientes innovadores como uno de los toll-dryers más competitivos de Europa.
La planta cuenta también con un equipo de pruebas previas para reducir los riesgos
“Esta maquinaria de alto rendimiento, equipada con lecho fluidizado y recirculación de finos, nos permite ofrecer rendimientos superiores a los sistemas convencionales y adaptarnos a las necesidades de granulometría de cada cliente”, ha explicado el director de operaciones de la compañía.
La apuesta por la innovación y la sostenibilidad de Alvinesa también ha llevado a la empresa a poner en marcha una unidad piloto diseñada por el mismo proveedor, con capacidad de evaporación de 3 kg/h. Con este equipo pueden realizar pruebas previas que reducen riesgos y aceleran la optimización de procesos industriales.
Con estas tecnologías, la empresa puede ofrecer a sus clientes tiempos de entrega de muestras en solo tres semanas.
Otros servicios en la planta
El post-procesado incluye mezclador vertical para lotes de hasta 1 000 kg, entre otros servicios
Alvinesa puede ofrecer en su nueva planta un servicio integral que combina tecnología avanzada, capacidades analíticas y un sólido compromiso con la seguridad alimentaria, ya que cuenta además con otros servicios que le permiten reforzar su posición en el mercado B2B de secado por atomización de extractos vegetales.
La instalación dispone también de un gran almacén, con opción a frío y pasteurización, y salas limpias de máxima exigencia: SAS presurizados, aire climatizado y protocolos de food-defense.
Desde Alvinesa explican que “el post-procesado incluye mezclador vertical para lotes de hasta 1 000 kg, molino con tamices intercambiables, tamizado de hasta 250 µm e imanes para eliminación de metales”.
Cuentan también con un laboratorio propio con cromatografía líquida y de gases, espectrofotometría y titulación Karl-Fischer que “garantiza la calidad desde la materia prima hasta el producto final”, como ha explicado la responsable de Calidad. “Es nuestra prioridad”.
