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Los beneficios de la tecnología centran el Foro AliméntaTech
Bayer ha reunido a más de 200 profesionales e investigadores del sector agroalimentario y tecnológico en su Foro AliméntaTech celebrado ayer en Madrid. Los avances tecnológicos para responder a los retos de la seguridad y sostenibilidad alimentarias, la nutrición personalizada, la necesidad de transparencia para conectar con un consumidor mejor informado y las investigaciones en el desarrollo de nuevas especies agrarias han sido algunos de los temas que han protagonizado el encuentro
Con el objetivo de "abrir un diálogo transparente con la sociedad que nos permita explicar la contribución que hacemos cada uno, desde nuestro ámbito, para garantizar la disponibilidad de una gran variedad de alimentos sanos, seguros y asequibles los 365 días del año", Bayer ha organizado el encuentro AliméntaTech, tal como ha señalado Protasio Rodríguez, director de la división Crop Science Iberia y del área mediterránea de la compañía.
Rodríguez ha sido el encargado de inaugurar el foro, destacando los tres ejes de la empresa: “innovación, sostenibilidad y nuevas tecnologías para ofrecer soluciones que ayuden a producir más con menos”. Esta es la apuesta de Bayer ante el reto de alimentar a una población mundial de 10.000 millones de personas en 2050, con una superficie cultivable cada vez más reducida y con un clima cambiante.
Alimentos más seguros que nunca
Para debatir y abordar en profundidad cuáles son los beneficios que está aportando la tecnología al sector agroalimentario, el encuentro ha incluido en su programa una mesa redonda de expertos integrada por Lluís Montoliu, biotecnológo e investigador científico del CSIC; Eduardo Cotillas, director de I+D+i de FIAB; Felipe Medina, director de Asuntos Públicos de Asedas y Marián García, nutricionista y divulgadora social. La mesa, moderada por Jorge Alcalde, director de la revista Quo, ha abordado múltiples aspectos en torno a los cuales los avances tecnológicos y la innovación han jugado un papel esencial, como son la seguridad alimentaria y la producción sostenible.
Sobre este último aspecto, Lluís Montoliu ha llamado la atención sobre los avances científicos que han contribuido a desarrollar variedades de vegetales con mayor resistencia y más rendimiento productivo. “Ya no estamos hablando de transgénicos, sino de organismos editados genéticamente”, ha señalado. "Esto es algo que ya venían haciendo los agricultores tradicionalmente, con las mezclas de especies, pero ahora podemos lograrlo de un modo más rápido, selectivo y eficaz".
Un consumidor confuso con el mensaje
El experto del CSIC también ha incidido en que la afirmación de que nuestros abuelos comían mejor es un mito ya que “nunca en todo la historia hemos tenido una alimentación más segura. Lo importante es que la población confíe en las autoridades, como en Europa es EFSA".Al respecto, Marián García ha animado al sector agroalimentario a realizar labores de educación para despertar espíritu crítico en los consumidores y combatir la desinformación. En este sentido ha subrayado el "error de asociar palabras a connotaciones que no siempre son correctas". Como ejemplo, ha señalado que “la línea entre 'seguro' y' saludable' es confusa para el consumidor. Esto se aprecia en casos como los productos eco y bio, que no se eligen pensando en sostenibilidad, sino en productos que considera más saludables y no existe evidencia científica de que sean más sanos ni más seguros”.
De igual modo, ha alertado sobre la moda de los productos sin aditivos. "Se huye de los números E y hay mucho desconocimiento al respecto. Por ejemplo, el E330 es ácido cítrico, fuente de vitamina C, o los tomates contienen glutamato de forma natural". También ha hecho mención del reclamo de 'sin conservantes', "cuando el uso de conservantes y antioxidantes seguramente nos esté librando de morir por botulismo como ocurría hace años".
La importancia de la colaboración en toda la cadena
La implicación de toda la cadena alimentaria en la labor innovadora ha sido otro de los mensajes destacados en la mesa de expertos. Así, Felipe Medina, de Asedas ha reiterado la idea de que "nunca antes hemos tenido alimentos más seguros y nutritivos y eso es gracias a toda la cadena". En concreto, sobre la distribución ha señalado que “la primera gran innovación es la proximidad, con una red de tiendas que permite el acceso fácil a la alimentación para todos”. Asimismo, ha querido transmitir en nombre del sector su agradecimiento a “la labor de la comunidad científica, esencial para la alimentación”.Sobre el particular, el director de I+D+i de FIAB, Eduardo Cotillas, ha hablado de la importancia de la colaboración con la comunidad científica en los proyectos de investigación, entre los que ha citado la participación de la Federación en "iniciativas como el desarrollo de alimentos para necesidades especiales, como las alergias e intolerancias, o la nutrición delos deportistas". En suintervención, también ha apuntado algunos de los retos del sector como la digitalización, la economía circular en los procesos agroalimentarios, la percepción del consumidor a la hora de seleccionar productos o la internacionalización de la innovación en entornos geográficos cada vez más globales.
Nutrigenómica y avances disruptivos
Tras una impactante exposición del experto en tecnología Javier Sirvent, sobre los avances tecnológicos que se han vivido en los últimos años en diferentes ámbitos de la vida cotidiana y que han tenido su reflejo en el sector alimentario, así como los que vendrán en el futuro; ha intervenido José María Ordovás, profesor de nutrición y genética de la TuftsUniversity de Boston.En su ponencia, Ordovás ha explicado cómo las variantes genéticas de las personas influyen en la dieta y en las enfermedades y ha detallado el papel que determinados alimentos tienen en la activación de los genes. “La aplicación práctica de este conocimientorequiere una industria agroalimentaria preparada para personalizar la dieta de forma que logremos una prevención más eficaz de las enfermedades asociadas con el envejecimiento y por lo tanto una vida más saludable”, ha afirmado.
Casos de éxito en el sector agroalimentario
El último bloque de AliméntaTech ha tenido un cariz práctico, con la exposición de tres casos de éxito en la aplicación de la tecnología en el sector agroalimentario, protagonizados por IMIDA-ITUM, Seminis y Grupo Alimentario Citrus.Manuel Tornel, investigador del Instituto Murciano de I+D Agroalimentario (IMIDA), ha señalado que la colaboración público privada “nos ha permitido ofrecer uvas sin semillas a productores asociados a nivel nacional de junio a diciembre y comercializar durante la otra mitad del año en países del hemisferio sur como Chile, Perú, Brasil, Argentina, Sudáfrica o Australia”.
Por su parte, Antonio Magaña, Tomato Product Manager de Seminis Iberia, ha explicado que “obtener variedades no es fácil porque debemos satisfacer a los diferentes actores de la cadena alimenticia, esto se ha acelerado con la introducción de las últimas tecnologías de marcadores moleculares en la mejora de tomate, así obtenemos mejores variedades en un espacio más corto de tiempo con características que satisfacen a todos”.
Por último, Fabián Torres, responsable de I+D de Grupo Alimentario Citrus, ha presentado su desarrollo a partir de avena, como alternativa vegetal a los yogures tradicionales, sin utilización de soja. Torres ha detallado el proceso de producción de la línea de fermentado y los beneficios que aporta el producto al consumidor.
La clausura de la jornada ha estado a cargo de Isabel Bombal, directora general de Desarrollo Rural, Innovación y Política Forestal del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, quien ha resaltado la importancia de impulsar la innovación sostenible y afrontar la disrupción tecnológica. En su discurso los ha señalado como los principales retos para que el sector agroalimentario continúe aprovechando oportunidades y “no pierda el tren” del desarrollo.
