DMK Industry presenta Wheyco™ W80 I LAF, un concentrado de proteína de suero (WPC80) premium sin lactosa con excelente solubilidad para obtener texturas suaves, un perfil lácteo limpio y un rendimiento constante. De sabor suave y neutro ofrece una alta...
Las ventas de bebidas energéticas alcanzan los 300 millones de euros en España
El consumo de bebidas energéticas vive un momento de auge en España al tiempo que se intensifica el debate político y social sobre su venta a menores. Este segmento del competitivo mercado de las bebidas ha incrementado sus ventas en valor un 38,7% en los últimos cuatro ejercicios, hasta rozar los 300 millones de euros en 2025, con comunidades como Asturias donde el crecimiento alcanza el 56%. Mientras el sector celebra su expansión, varias autonomías avanzan en restricciones para limitar su acceso a menores ante la preocupación por sus efectos en la salud
Pese al contexto inflacionista, el precio de estas bebidas apenas subió un 1,2%, muy por debajo del encarecimiento medio del 3% registrado en la cesta de la compra en 2025 y del 6,1% que aumentaron, en términos generales, las bebidas no alcohólicas, según el Índice de Precios al Consumo (IPC) publicado por el Instituto Nacional de Estadística.
Foco mediático y presión social
El barómetro sobre publicidad de alimentos y bebidas energéticas elaborado por Aecoc Shopperview, presentado esta semana, revela una creciente sensibilidad social en torno a este producto. Nueve de cada diez españoles considera que debería prohibirse su venta a menores de 16 años y un 54% es partidario de extender la prohibición a todos los menores de edad.
El estudio también apunta que un 25% de la población española consume bebidas energéticas, con una frecuencia media de 2,1 veces por semana, consolidando su presencia en los hábitos de compra y consumo.
Galicia y Asturias marcan el camino legislativo
Algunas comunidades autónomas han comenzado a legislar para restringir el acceso a estas bebidas. La Xunta de Galicia fue pionera al anunciar en julio pasado la prohibición de venta a menores, medida que quedó recogida el 7 de enero en la Ley de Protección de Personas Menores y Prevención de las Conductas Adictivas, fijando en 18 años la edad mínima para su consumo en la comunidad.
En el Principado de Asturias, el 22 de octubre se aprobó un proyecto de ley que prohíbe la venta, suministro y consumo de bebidas energéticas a menores de 16 años. La norma obliga, además, a que las máquinas expendedoras incorporen sistemas de verificación de edad. Según los datos autonómicos, en Asturias hay hasta 30.000 potenciales consumidores de entre 12 y 16 años.
Estas iniciativas han generado inquietud en el sector de la distribución. Las patronales Asedas y Anged, que representan a la mayor parte de la superficie comercial en España, han advertido de las posibles “graves consecuencias” de una ruptura de la unidad de mercado si cada comunidad establece límites distintos.
Un mercado en expansión desigual
Por otro lado, los datos de Circana reflejan que casi la mitad de las bebidas energéticas se adquieren en supermercados de gran tamaño, mientras que el canal online apenas representa un 2,3% de las ventas.
Por comunidades autónomas, Extremadura lidera el crecimiento del gasto en 2025 con un repunte del 56,6%, seguida de Asturias (+56%) y Galicia (+20,5%). En el extremo opuesto se sitúan Aragón, que prácticamente mantiene estable su consumo; Canarias, con un aumento del 7,8%; y la Comunidad Valenciana, donde el gasto crece un 9,7%, por debajo de la media nacional.
En este sentido, el dinamismo del sector no se explica únicamente por el marketing, sino también por cambios en los hábitos de consumo. El Observatorio de Innovación del Gran Consumo señala que el crecimiento de estas bebidas es consecuencia directa de que las nuevas generaciones beben cada vez menos alcohol.
Este descenso en el consumo de bebidas alcohólicas ha dejado, según el organismo, un “espacio vacío” en los momentos de ocio y socialización que ahora ocupan bebidas funcionales capaces de aportar estímulo y prolongar la actividad sin recurrir a la graduación alcohólica.
En este contexto, la innovación se ha convertido en un eje estratégico. En los últimos años han irrumpido en el mercado propuestas como refrescos carbonatados con cafeína natural y vitaminas del grupo B, así como bebidas energéticas 100% vegetales y orgánicas cuyo único ingrediente estimulante es la hoja de guayusa.
El sector, por tanto, avanza entre cifras récord y crecientes exigencias regulatorias, en un equilibrio aún por definir entre expansión comercial y protección de la salud pública.
