Dos de cada tres bebidas refrescantes que se comercializan en España presentan un contenido bajo o nulo en calorías, una evolución que refleja el esfuerzo de la industria por diversificar su catálogo y responder a las nuevas tendencias de consumo. La categoría ha reducido un 49% su contenido medio de azúcar entre 2005 y 2025, gracias a una apuesta continuada por la reformulación y la innovación
