El Parlamento europeo ha prohibido por amplia mayoría el uso de términos cárnicos en productos que no son de origen animal, como venían exigiendo las organizaciones del sector ganadero y cárnico desde hace unos años, entre ellas la española Anice, que en 2024 lanzó la campaña ‘Cada cosa por su nombre’ para apoyar la reivindicación. “Un producto se identifica por lo que es, no por aquello a lo que pretende parecerse”, defiende su director general
