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Europa prohíbe utilizar 30 términos cárnicos en productos que no son de origen animal
Solo los productos que contengan carne podrán denominarse ‘filete’, ‘chuleta’, ‘solomillo’ o ‘bacon’. Así lo ha decidido el Parlamento Europeo, que ha prohibido utilizar hasta una treintena de términos cárnicos, incluyendo cortes cárnicos y referencias directas a partes del animal, en alimentos plant-based o que no sean de origen animal. El acuerdo debe ser ahora ratificado por el Consejo de la Unión Europea.
La Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (Anice) ha aplaudido la decisión, que sitúan en el ámbito de la protección de la información al consumidor y de la coherencia normativa, “para restablecer la coherencia y para que los alimentos se denominen por lo que son. Los nombres también, especialmente cuando condicionan las decisiones de compra del consumidor”, señalan en un comunicado.
“La transparencia no debería interpretarse como un obstáculo para la innovación”
El documento aprobado por el Parlamento, que ha salido adelante con 560 votos favorables, establece claramente que los alimentos que, por su naturaleza, composición y procesos productivos, son distintos a la carne deben utilizar denominaciones diferenciadas para evitar la ambigüedad y la apropiación de términos consolidados durante décadas por el sector ganadero-cárnico.
“La transparencia no debería interpretarse como un obstáculo para la innovación. Al contrario. La verdadera innovación debería ser capaz de generar su propia identidad, su propio lenguaje y sus propias referencias de mercado”, señala el director general de Anice, Giuseppe Aloisio.
La decisión se enmarca en la reforma del Reglamento de la Organización Común de Mercados (OCM), cuyo objetivo es reforzar la transparencia del etiquetado, evitar posibles confusiones en el consumidor y garantizar un marco de competencia más equilibrado en la cadena alimentaria.
“En un contexto en el que las obligaciones regulatorias en materia de etiquetado son cada vez más estrictas, resulta coherente y razonable reclamar que las denominaciones comerciales respondan igualmente a ese principio de claridad, porque la transparencia empieza por llamar a las cosas por su nombre”, sostiene el director general de Anice.
‘Cada Cosa por su nombre’
Giuseppe Aloisio ha recordado que “esta decisión es también el resultado del trabajo desarrollado durante los últimos años por las organizaciones representativas de la cadena ganadero-cárnica europea para defender un marco regulatorio coherente y transparente para el consumidor. Este resultado demuestra que la influencia en Europa se construye mediante alianzas sólidas, presencia permanente y trabajo coordinado entre organizaciones que comparten objetivos comunes, con independencia de su nacionalidad”.
La campaña de 2024 ‘Cada Cosa por su nombre’ ya pedía mayor protección de las denominaciones de alimentos de origen animal
Además, la organización, junto a Anfaco-Cecopesca (Organización del complejo mar-industria), Avianza (Asociación Interprofesional Española de la Carne Avícola) y Cedecarne, ya lanzaron en 2024 en España la campaña ‘Cada Cosa por su nombre’ para pedir mayor protección de las denominaciones de alimentos de origen animal y que se ordenara la diferenciación entre productos cárnicos y productos que los emulaban o se presentaban bajo denominaciones que pueden inducir a confusión.
Lamentaban entonces esas organizaciones que se hubiera normalizado el hecho de que productos que no eran de origen animal utilizasen denominaciones históricamente asociadas a la carne o al pescado para facilitar su posicionamiento comercial y acelerar su aceptación por parte del consumidor.
“La pregunta de fondo que siempre hemos planteado es sencilla: si un producto pertenece a una categoría alimentaria diferente, ¿por qué necesita apoyarse en el nombre de otra para posicionarse en el mercado? Más aún, ¿por qué necesita hacerlo cuando buena parte de su estrategia comercial se construye precisamente en contraposición a esa categoría? En cualquier otro sector, la lógica sería incuestionable: un producto se identifica por lo que es, no por aquello a lo que pretende parecerse”, indica Aloisio.
