La dependencia de la industria plástica europea de materias primas procedentes de Oriente Medio y Asia se ha convertido en una seria amenaza desde que comenzó la guerra en Irán por la subida de precios de estos productos, de los costes energéticos y de transporte; además de las dificultades de suministro que está provocando. Una encuesta realizada por Anaip entre sus asociados revela que el 38% de las empresas tendrá que realizar paradas por falta de materias primas si el conflicto no termina en un mes y un 72% si no acaba antes de dos
