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Bordas analiza los factores que determinan el coste real y total de un proveedor
“Cuando el área de compras compara dos precios en una hoja de cálculo, hay algo que casi nunca aparece en esa columna, lo que pasa después de la primera entrega: una rotura de stock que para una línea de producción; un lote con variabilidad que obliga a ajustar una formulación; o una incidencia que requiere tiempo y recursos para resolverla. Nada de eso aparece en la factura. Pero sí en el coste final”. Así explican en Bordas la importancia de tener en cuenta todos los factores que determinan los costes de un proveedor.
“La opción más económica hoy no siempre es la que representa un menor coste a largo plazo”
La compañía, experta en la fabricación de flavonoides cítricos, explica que “la opción más económica hoy no siempre es la que representa un menor coste a largo plazo” y justifica la afirmación analizando lo que se denomina el coste total de propiedad (TCO): calidad, suministro, cumplimiento y proceso. “Entenderlo bien es lo que separa una decisión de compra bien informada de una apuesta a que todo salga según lo previsto”.
El TCO suma al precio de adquisición todos los costes que por ejemplo un ingrediente genera a lo largo de todo su ciclo de vida en la producción. Se organiza, en cualquier industria que depende de una cadena de suministro exigente, en cuatro partidas que no aparece en el presupuesto inicial, pero sí “tarde o temprano, en la cuenta de resultados”, señalan en Bordas, que las detalla así:
1.- Coste de calidad: la consistencia de cada lote frente al anterior y qué ocurre en la línea si no lo es.
2.- Coste de suministro: fiabilidad en la disponibilidad y qué margen de maniobra existe si cambia la demanda o la geopolítica logística.
3.- Coste de cumplimiento: cuánto tiempo y recursos internos consume verificar, documentar y defender ese ingrediente ante una auditoría o un cliente regulador.
4.- Coste de proceso: cuánto tiempo del propio equipo (I+D, calidad, compras) se va en resolver dudas que un buen acompañamiento técnico habría evitado desde el principio.
Desde Bordas advierten que “cuanto más crítico es un ingrediente para el producto final, más sentido tiene mirar más allá del precio de compra antes de decidir”.
Las cuatro partidas en Bordas
La compañía ha compartido la manera en la que han construido cada una de estas cuatro partidas.
Bordas garantiza la fiabilidad del suministro con un sistema logístico y de transporte “muy cuidado”
1.- Coste de calidad: consistencia de lote. “La tecnología propia de micronización que usamos para nuestra Fracción Flavonoica Purificada Micronizada (MPFF), por ejemplo, con partículas por debajo de 5 μm, está pensada para que cada lote se comporte igual que el anterior: misma biodisponibilidad, misma dosificación precisa, misma estabilidad”. Esa previsibilidad es, en sí misma, la reducción más directa del coste de calidad.
2.- Coste de suministro: Bordas es un fabricante ubicado en Europa que ofrece más de 100 años de experiencia. Todo ello les permite controlar todo el proceso de inicio a fin. Además, cuentan con un sistema logístico y de transporte “muy cuidado que nos ayuda a cumplir con cada entrega” para garantizar la fiabilidad del suministro.
3.- Coste de cumplimiento: trazabilidad y documentación. La compañía cuenta con diversas certificaciones como GMP (Buenas Prácticas de Fabricación), CEP (Certificado de Idoneidad Europeo) y un ASMF (Active Substance Master File) que el equipo de calidad puede auditar. “Esa documentación no es un trámite, es lo que le ahorra a tu equipo de regulatorio horas de reconstrucción de expediente cada vez que un cliente o una autoridad pide trazabilidad completa”.
4.- Coste de proceso: acompañamiento técnico. El equipo técnico de Bordas destaca por su cualificación y experiencia en ventas técnicas y en I+D para resolver dudas de formulación antes de que se conviertan en un problema de producción.
