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“El sector foodtech es clave para seguir impulsando el desarrollo de la industria”
El ecosistema de tecnología alimentaria español es diverso, dinámico y genera interés tanto entre consumidores, inversores y empresas nacionales e internacionales como en instituciones públicas. El foodtech español está llamado a aprovechar:
Oportunidades de crecimiento. El acceso a la financiación juega un papel determinante. Es fundamental aprovechar las posibilidades que ofrecen los fondos privados y la inversión internacional (cada vez más especializados en el sector agroalimentario), así como los fondos públicos (ámbito en el que se han desarrollado instrumentos financieros en el marco de la Estrategia España Nación Emprendedora incluida en el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia).
Así, me gustaría resaltar el trabajo conjunto del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y la empresa pública Enisa, del Ministerio de Industria y Turismo, para poner en marcha la línea de créditos ‘Agroinnpulso’, en la que se han inyectado 30 millones de euros PRTR y 13 millones de fondos del propio MAPA para facilitar préstamos a pymes, sin avales ni garantías, en base a su proyecto empresarial de adopción o desarrollo de tecnologías digitales para la cadena agroalimentaria.
Pero el crecimiento no sólo requiere de capital y recursos, sino también de experiencia, de desarrollo de investigaciones y pruebas de concepto, de redes de contactos y colaboraciones con otras empresas y expertos; es decir, de acompañamiento que ayude a superar obstáculos tecnológicos, ganar proyección internacional y acelerar el crecimiento.
Por ejemplo, el MAPA apuesta por el emprendimiento innovador con programas de acompañamiento a personas y empresas emergentes del ámbito agrifoodtech. Tal es el caso de la iniciativa Food Tech Challengers en colaboración con el Centro Nacional de Tecnología Alimentaria o el apoyo a empresas emergentes (startups) que estamos canalizando a través del hub de innovación digital del ministerio La Vega Innova.
Oportunidades regulatorias, tanto a efectos de sistemas normativos del ecosistema foodtech como a nivel de protección de la innovación mediante distintas figuras (patentes, secreto industrial) y los esquemas de innovación abierta.
En esta línea, se están incentivando los espacios de pruebas controlados o sandbox regulatorios para facilitar el diálogo entre reguladores e innovadores, ampliando el conocimiento sobre los vacíos o barreras de los marcos regulatorios y acelerando la introducción de nuevos productos y servicios al mercado, para que no se frene la innovación. Estos espacios de pruebas para productos y procesos que, en definitiva, dan lugar a los alimentos que llegan a nuestra mesa, son especialmente relevantes, tanto por razones de seguridad alimentaria como para avanzar hacia la bioeconomía circular y unos sistemas alimentarios que minimicen el desperdicio alimentario y reduzcan su huella de carbono.
También son destacables los diversos proyectos normativos para facilitar la creación de empresas, su crecimiento y reestructuración, como la Ley 28/2022 de fomento del ecosistema de empresas emergentes, que da respuesta a las necesidades de atracción de talento e inversión, a la creación y crecimiento de startups innovadoras basadas en el conocimiento de base digital y rápido crecimiento, y a la atracción de inversores (business angels). La ley también facilita las convocatorias para el diseño de soluciones innovadoras que resuelvan problemas o necesidades de la Administración en el desempeño de sus funciones (compra pública innovadora), con atención especial a las startups en entornos rurales o fuera de los polos urbanos (rural proofing).
Las zonas rurales deben aspirar, por supuesto, a su diversificación, pero también a continuar avanzando en sectores tradicionales, desde ópticas y apuestas modernas y, por tanto, a albergar personas y empresas emprendedoras, o consolidadas, que desarrollen innovaciones alimentarias y que retengan talento y aprovechen todas sus fortalezas.
En cuanto a innovación abierta en el sector agroalimentario, el máximo exponente son las ayudas a la cooperación para la innovación a través de grupos operativos de la AEI Agri, incluidas las subvenciones supraautonómicas gestionadas por el Ministerio dentro de la Política Agraria Común (PAC).
Oportunidades de capitalizar nuestra imagen país, mediante el sello ‘Spain FoodTech Nation’, para poner en valor no sólo alimentos, sino también tecnologías y soluciones innovadoras del foodtech nacional.
Nuestro país es un paraíso gastronómico y una tierra de oportunidades para la innovación alimentaria o foodtech. Pero tenemos que avanzar para que la industria auxiliar tecnológica, biotecnológica, robótica y digital se desarrolle al máximo, y avancemos no sólo en exportar producto final, sino las soluciones tecnológicas que lo hacen posible. Por ello, el MAPA está dando los primeros pasos para dinamizar el ecosistema foodtech en sentido amplio, impulsando un sello, una marca de país de innovación tecnológica y digital en toda la cadena, desde la granja a la mesa, como preconiza la Unión Europea.
