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ICEX: “Hay necesidad de diseñar una estrategia nacional FoodTech que busque colaboración público-privada”
El sector FoodTech español experimentó en 2024 un proceso de reordenación y redimensionamiento después de un quinquenio de fuerte crecimiento. En 2025 se espera que vuelva a crecer a una tasa del 5%. Nuestra industria agroalimentaria debería apostar de manera decidida por la innovación como elemento de diferenciación y palanca de posicionamiento en los mercados internacionales. Para ello, es necesario que todos los actores del ecosistema respondan a retos estructurales que condicionan su futuro: la escalabilidad y su financiación; la transferencia tecnológica y el posicionamiento internacional.
La escalabilidad está condicionada por la fragmentación del sector y los tiempos de maduración de los proyectos, que no encajan con las exigencias de rentabilidad rápida de muchos fondos de inversión. En este contexto, el sector público puede jugar un papel dinamizador con esquemas de financiación público-privada que faciliten la entrada de corporaciones. En 2024 se invirtieron 179M€ en el sector en España, lo que nos posiciona como el sexto país europeo en atracción de capital FoodTech, pero aun lejos de líderes globales como EE.UU. o Israel.
Los mecanismos de transferencia tecnológica también necesitan un marco de colaboración claro entre las startups y las corporaciones. Un marco regulatorio que incentive fiscalmente la aplicación de tecnologías emergentes y el desarrollo de hubs de transferencia tecnológica son elementos clave para superar esta barrera.
El tercer gran reto es el de la proyección internacional. Muchas de nuestras startups siguen focalizadas en el mercado local (solo un 20% tiene presencia en Norteamérica o Iberoamérica y un 10,9% en Asia-Pacífico); con un capital humano que todavía sufre barreras idiomáticas y culturales para conectarse con los principales ecosistemas FoodTech del mundo.
Para abordar esta amenaza, ICEX ha diseñado una estrategia con programas e instrumentos que permiten que tanto startups como corporaciones conecten con los mercados internacionales con herramientas de inteligencia de mercado y asesoramiento a medida y con programas como DESAFÍA diseñados para hacer crecer a las empresas en los ecosistemas más avanzados. Otras líneas de trabajo como las de capital humano (Becas ICEX o programa VIVES) constituyen una apuesta clara por la internacionalización de los profesionales de la industria alimentaria innovadora.
En la industria agroalimentaria española, quizás con más intensidad que en otros países, se observa la dicotomía entre una transformación progresiva, que responda a los retos de optimización de procesos; de aumento de la sostenibilidad y transformación de los hábitos de consumidores y una transformación radical que toque al verdadero núcleo del concepto de alimentación y de la cadena de producción con la adopción de técnicas de agricultura vertical, de proteínas alternativas y de revolución del potencial de la biotecnología.
España está en una encrucijada y debería aprovechar el impacto del último periodo de los fondos de recuperación para que la apuesta por la innovación no quede encapsulada en pequeños polos de crecimiento y tenga un efecto transformador de la industria, especialmente en las pymes. En este sentido, algunas de las recomendaciones del informe Draghi para nuestra industria FoodTech son muy reveladoras: la necesidad de simplificar la carga administrativa de la innovación, con una “ventanilla única FoodTech” frente a todas las administraciones; la propuesta de diseñar mecanismos de coordinación que faciliten la inversión estratégica en tecnologías “core” de la industria agroalimentaria como la automatización y los envases sostenibles; la biotecnología o la IA aplicada a la cadena alimentaria o la creación de hubs regionales de innovación alimentaria que faciliten el intercambio de conocimiento entre distintas regiones, centros tecnológicos y universidades.
Todos estos elementos indican la necesidad de diseñar una estrategia nacional FoodTech con un marco temporal amplio, que busque la colaboración público-privada y que introduzca incentivos fiscales para que corporaciones y fondos de inversión apuesten por la innovación de manera decidida.
ICEX quiere seguir jugando un papel dinamizador del ecosistema y apoyando a corporaciones y emprendedores a proyectarse internacionalmente. Bajo el lema #SpainAgrifoodtechNation, vamos a conectar el ecosistema español con destinos clave en América, Asia y Europa y seguiremos buscando alianzas con entidades públicas y privadas para que la innovación sea un elemento diferenciador de la marca España en nuestro sector agroalimentario.
