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La inflación, sequía e inestabilidad lastran la producción de la industria alimentaria en 2023
Fernando Miranda, junto a Mauricio García de Quevedo, directorgeneral de FIAB, y Karina Pereira, responsable de Finanzas, Estudios Económicos y Talento de la Federación, han presentado en la sede del Ministerio de Agricultura el Informe Económico de la Federación de Industrias de Alimentación y Bebida 2023. En este se refleja cómo la combinación de la inflación, junto con factores climáticos adversos y un contexto internacional desafiante, ha impactado significativamente en el sector alimentario. A pesar de estos desafíos, se destaca la sólida contribución del sector al empleo, lo que garantiza su papel como pilar de estabilidad social
En los últimos años, la industria de alimentación y bebidas ha enfrentado presiones inflacionistas que han impactado el consumo y contribuido a la desaceleración del sector en 2023. A pesar de este desafío, sigue siendo un pilar fuerte y estratégico para la economía española, aunque se ve afectado por la inestabilidad macroeconómica global.
El Informe Económico 2023 realizado por la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), en colaboración con Ceprende se ha presentado esta mañana en el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) con los principales indicadores del sector a lo largo el pasado ejercicio.
En 2022, el informe anual de FIAB indicaba que la producción de la industria de alimentación y bebidas crecía un 1,5% lejos del incremento del 4,5% que se registró anualmente entre 2015 y 2019 obviando los años más afectados por la pandemia (2020 y 2021).
Mauricio García de Quevedo, director general de FIAB, explicaba que "el valor añadido bruto de este sector fue positivo en 2023, al crecer un +8% hasta los 31.038 millones de euros, aunque si eliminamos el efecto de la inflación, el dato se queda en 1,4%". Además, señala los desafíos adicionales, como los conflictos en Ucrania y Oriente Próximo, que afectan las cadenas de suministro y aumentan los costes, junto con la subida de los tipos de interés. Destaca la necesidad de reforzar la autonomía estratégica del sector para mitigar el impacto de un entorno inestable, mientras reconoce el esfuerzo de las empresas, en su mayoría PYMES, por mantener la calidad y seguridad de sus productos en este contexto desafiante.
Por su parte, el secretario general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria, Fernando Miranda, resalta las medidas impulsadas por el Ministerio en apoyo a la industria, como la Estrategia Nacional de Alimentación y la promoción del crecimiento dentro del marco del PERTE Agroalimentario.
Desde el MAPA, el secretario general de Agricultura y Alimentación, ha recordado el compromiso del Ministerio "para desarrollar actividades que impulsen la industria, en el marco de colaboración estable que mantiene con FIAB"; entre ellas, la elaboración de este informe con amplia información para la toma de decisiones estratégicas en la industria.
Asimismo, ha incidido en las tres estrategias del MAPA para apoyar al sector: la Estrategia nacional de alimentación que comenzará en el segundo semestre de 2024, la lucha contra el desperdicio alimentario y la estrategia de potenciar "la marca país Alimentos de España tanto dentro como fuera de nuestro país".
Producción afectada por el contexto
Entre las principales conclusiones del informe, la inflación junto a la sequía y un contexto global intestable han dio responsables del retroceso de la producción del sector un -2,6%, que se ha situado en 162.459 millones de euros. Recordemos que el pasado ejercicio la inflación también lastró al sector, que tuvo que soportar también el incremento de los costes productivos, desde la energía y el transporte a las materias primas y demás insumos. En este ejercicio, un sector muy importante del dulce español, el de los derivados del cacao, también está sufriendo por el incremento de su materia prima fundamental, el cacao que ha triplicado su precio por tonelada.
El director general de FIAB destacó que, tras dos años de crecimiento excepcional debido a la recuperación pospandemia y al aumento de precios industriales, el sector enfrentó un entorno tenso en 2023, confirmando signos de desaceleración.
En cuanto al Valor Añadido Bruto, experimentó un crecimiento más moderado, alcanzando los 31.038 millones de euros, con un aumento real del 1,4% una vez descontados los efectos de la inflación. A pesar de ello, la industria de alimentación y bebidas sigue siendo un actor sólido en la economía española, representando el 2,3% del PIB y el 18,5% de la industria manufacturera.
En el capítulo de consumo interno en el hogar, y con datos a noviembre del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el Informe FIAB revela que los hogares han reducido un -1,26 % el consumo per cápita en alimentación para el hogar, hasta los 1.410 euros (1.428 euros de gasto medio por español en el mismo periodo de 2022).
Dimensión empresarial e innovación
"En el informe 2023 se ha realizado una actualización de los datos de comercio exterior a la clasificación CPA en lugar de CNAE"
En 2023, había 28.335 empresas en el sector, un -6,5% menos que el ejercicio anterior con 1.824; la gran parte de esta disminución se ha producido en las compañías que cuentan con 1 a 9 trabajadores empleados.
Estos datos resaltan la vulnerabilidad de las empresas más pequeñas frente a costes elevados, pero a pesar de ello, el sector alimentario y de bebidas ha resistido mejor que otras industrias manufactureras, manteniendo una contribución significativa al tejido industrial.
La incapacidad de las pequeñas empresas para adaptarse a entornos económicos desfavorables ha promovido un proceso de concentración empresarial que continúa en 2023: "El sector mantiene su tendencia hacia la concentración, pero no amortigua el impacto sobre el tejido empresarial, que ha sufrido el cierre de empresas por la situación inflacionaria". Las empresas de tamaño medio y grande ganan terreno, absorbiendo parte del impacto inflacionario en el sector alimentario y de bebidas y aumentando su representatividad en el panorama empresarial.
También se ha desatacado que el 17,9 % del sector siguen siendo entidades sin asalariados.
Empleo de calidad
Otra de las conclusiones del informe de 2023 de FIAB es "el positivo dato", según explico García de Quevedo, pues el sector continúa siendo un motor de creación de empleo, destacándose como un pilar de estabilidad social. De este total, el 38,2% en empleo femenino. En total, en la industria de alimentación y bebidas trabajaron durante el pasado ejercicio 463.900 personas afiliadas al sector. En términos de estabilidad laboral, el 81,1% de los empleados en esta industria cuentan con contratos indefinidos.
El empleo en esta industria sigue siendo significativo, representando el 21,7% del total manufacturero y el 19,7% de la industria en su conjunto. Esto significa que aproximadamente uno de cada cinco trabajadores del sector industrial forma parte de la industria de alimentos y bebidas.
Karina Pereira, directora de Finanzas, Estudios Económicos y Talento de FIAB, destaca el crecimiento sostenido en el número de afiliados, señalando que desde 2015, excluyendo el impacto de la pandemia, los incrementos anuales no han sido inferiores al 2%, consolidando su rol como generador de empleo estable.
En el acto ha participado también el secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, que valoró el esfuerzo de internacionalización realizado por la industria alimentaria española para diversificar riesgos y seguir creciendo. Destacó, además, su papel vertebrador y motor en el ámbito rural, donde siguió creando empleo hasta alcanzar niveles de ocupación históricos.
Decrece el volumen de los alimentos y bebidas exportados
Según los datos de FoodDrinkEurope, el volumen de alimentos y bebidas españoles exportados el año pasado cayó un -6,6% con respecto a 2022 en volumen, aunque creció un 3,4% en valor, hasta alcanzar los 47.620 millones de euros. A pesar de ello, el sector sigue manteniendo un superávit comercial positivo de 13.697 millones de euros durante dieciséis años consecutivos.FIAB señala diversos factores que han contribuido a esta situación, como la desaceleración de algunas economías, el surgimiento de políticas proteccionistas, los efectos del Brexit, la pandemia del Covid-19 y los conflictos internacionales, lo que ha generado una situación inflacionaria debido al aumento de los costos productivos, energéticos y de transporte.
La Unión Europea continuó siendo el principal destino de las exportaciones, con una cuota del 61,8% del total y Francia, que ha crecido un +9,2% a la cabeza con 7.207 millones de euros, seguida de Portugal, con 5.572,6 millones, e Italia, con 5.507,4 y Alemania en cuarto lugar con 2.984 millones de euros. Estados Unidos, con 2.747 millones de euros fue el principal destino extracomunitario, seguido de Reino Unido y China.
Entre los productos más exportados destacamos aquellos de panadería y pastas alimenticias, con 2.043 millones de euros y los productos de cacao, confitería y chocolate, con 1.918 millones de euros. Destacan que "la internacionalización mantiene su carácter estratégico aportando superávit comercial, si bien el valor de las ventas exteriores se ralentiza y refleja un cambio de tendencia junto con un retroceso del volumen exportado".

Dados estos datos, la Federación destaca la necesidad de entornos políticos y económicos estables que promuevan la competitividad empresarial, evitando nuevas cargas fiscales y garantizando la unidad de mercado. También subraya la importancia de un marco regulatorio y fiscal estable para fomentar la inversión empresarial, especialmente en innovación y sostenibilidad, aspectos cruciales para el futuro del sector de alimentos y bebidas.
En este contexto, la concreción de las ayudas del segundo llamado del PERTE dirigido al sector es fundamental, que "deberán acompañarse de más ayudas, en especial para las pymes, que conforman la mayor parte del tejido productivo de la industria de alimentación y bebidas".
