Entre los aspectos fundamentales de este nuevo Reglamento destaca el enfoque voluntario en cuanto a la sostenibilidad económica, social y medioambiental; un fortalecimiento considerable del papel de las agrupaciones de productores como entidades gestoras de las indicaciones geográficas, la ampliación de la protección legal de las mismas a los nombres de dominio en internet; y el mantenimiento de la evaluación de los expedientes por parte de la dirección general de Agricultura de la Comisión Europea.
