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El sector lácteo se compromete a frenar el desperdicio alimentario
El II Foro Lácteo organizado por InLac, la Organización Interprofesional Láctea, ha reunido en Bruselas a expertos de referencia para debatir y aportar nuevas ideas, conocimiento y experiencias sobre las distintas estrategias para frenar el desperdicio alimentario desde el sector y hacerlo cada vez más sostenible, un enfoque en el que ya están trabajando desde distintas perspectivas
“Nutrición, desperdicio cero y sostenibilidad en el sector lácteo” ha sido el lema elegido por la Organización Interprofesional Láctea InLac para el II Foro Lácteo que han celebrado en el marco de la campaña ‘Cuenta con los productos lácteos europeos’. Al encuentro, que se ha desarrollado en el Instituto Cervantes de Bruselas, han acudido expertos de distintos ámbitos para hablar de estos asuntos.
El desperdicio alimentario ha sido el tema destacado en el foro de este año. “Hablar de sostenibilidad es hacerlo de la lucha contra el cambio climático y también de la prevención del desperdicio alimentario”, señaló la directora gerente de InLac, Nuria María Arribas. “Si aprovecháramos la comida que actualmente se desperdicia, podríamos alimentar a más de dos mil millones de personas y combatir los problemas de acceso a la comida a nivel global”, explicó durante el encuentro.
1.300 millones de toneladas de frutas, verduras, carne, lácteos, pescados y cereales se desperdician cada año en las distintas fases de la cadena: producción, distribución, supermercados, restaurantes y hogares. Suponen alrededor de un tercio de toda la producción mundial de alimentos.
La directora gerente de InLac indicó en el foro que el desperdicio de alimentos no solo es una cuestión social o humanitaria, sino un problema ambiental. “Cuando desechamos productos lácteos como la leche, el queso o el yogur, también estamos malgastando la energía y el agua necesarios para producirlos, transportarlos, empacarlos y llevarlos al mercado. Además, si los productos lácteos terminan en vertederos y se descomponen, generan metano, un gas de efecto invernadero aún más potente que el dióxido de carbono”.
Transition Pathways
En el foro de Bruselas participó también Jonás Lázaro, Policy Officer de la Dirección General de la Comisión Europea Mercado Interior, Industria, Emprendimiento y Pymes (DG GROW), que habló de la revisión de la directiva en desperdicio alimentario y presentó ‘Transition Pathways’, una iniciativa para avanzar hacia un sector agroalimentario más sostenible y resiliente.Esta acción impulsada por la Comisión Europea forma parte de la ‘Nueva estrategia para la industria europea’ (DG GROW) que recoge las herramientas para facilitar la transición, como el I+D, las inversiones, las competencias o el apoyo a pymes. La iniciativa, publicada en un primer documento de trabajo el pasado julio (SWD Agri-food Transition Pathway) se aprobará previsiblemente antes de que finalice el año.
Por su parte, María Ángeles Fernández-Zamudio, del Centro para el Desarrollo de la Agricultura Sostenible del Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias, enfocó su intervención al impacto del desperdicio. “Ni como planeta ni como sociedad podemos seguir tirando comida. Sin duda como consumidores podemos actuar y ayudar para que la cadena funcione más equilibradamente, simplemente reconociendo el valor que hay detrás de cada alimento”.
Fernández-Zamudio expuso además distintos estudios e iniciativas enfocados a cómo el sector lácteo está trabajando para reducir el desperdicio y cómo está apostando por ser cada vez más verde y sostenible.
“Cuando desechamos productos lácteos también estamos malgastando la energía y el agua"
El representante del CREDA (Centro de Investigación en Economía y Desarrollo Agroalimentario), David Fernández, recordó que el reto de frenar el desperdicio alimentario “requiere una aproximación integral, aprovechando las sinergias entre actuaciones en distintos puntos de la cadena de valor y en distintas localizaciones del territorio comunitario”. Los resultados de la investigación científica, señaló, están favoreciendo la identificación de oportunidades para coordinar actuaciones preventivas frente al desperdicio en el sector lácteo.Destacó además el respaldo que suponen las nuevas política pública como los Objetivos de Desarrollo Sostenible a nivel mundial o, a nivel europeo, el lanzamiento de la Plataforma Comunitaria sobre Pérdidas y Desperdicio Alimentario y la Estrategia Comunitaria de la Granja a la Mesa.
La directora gerente de InLac incidió en este aspecto y reiteró el “compromiso que hemos asumido y nuestra hoja de ruta, nuestros trabajos diarios, convergen hacia ese objetivo de producir más con menos, siendo cada día más respetuosos con el medio ambiente y asegurando la soberanía alimentaria, porque no olvidemos que la población mundial crece exponencialmente y tendremos problemas de producción de todo tipo de alimentos con recursos cada vez más escasos, como agua, pastos y tierras”.
El presidente de InLac, Daniel Ferreiro, destacó que el sector lácteo “puede presumir de unos métodos de producción que cumplen con la normativa más estricta del mundo en lo que se refiere a calidad, trazabilidad, seguridad alimentaria, bienestar de los animales y compromiso con la sostenibilidad la actividad y con la lucha contra el desperdicio alimentario”.
Durante su intervención en el encuentro habló también de la importancia de la información veraz sobre el sector y sobre los alimentos lácteos para que “la sociedad en su conjunto pueda conocer de primera mano, con total honestidad y transparencia, todo lo que hay detrás de un vaso de leche, un yogur, una porción de queso…. Porque hablamos de alimentos nutritivos y saludables. Y también con efectos positivos para el medioambiente y para la dinamización del medio rural en su conjunto”.
Ferreiro quiso incidir en cómo “las ganaderías europeas, en su inmensa mayoría de carácter familiar, son un motor de desarrollo y de revitalización para las zonas rurales. Y las industrias lácteas, las principales fábricas con las que cuentan muchos de nuestros pueblos. Su presencia contribuye a mantener vivas las zonas rurales fijando población y creando empleo”.
Aprovechar los lácteos
Además del desperdicio alimentario, el II Foro Lácteo abordó también como los lácteos ofrecen múltiples opciones en una cocina saludable y de aprovechamiento. Lo explicó en en Bruselas la chef Pepa Muñoz ( El Qüenco de Pepa y La Huerta de Pepa), donde ofreció ideas sencillas y prácticas para integrar los alimentos lácteos en la gastronomía.“En mi opinión, existe un gran desconocimiento y o confusión en torno a lácteos como el queso, por ejemplo. Cuando los ponemos en postre o en aperitivo, organizamos sabrosas tablas que podemos fusionar con otros alimentos y sorprender con creaciones marcadas por el equilibrio que siempre caracterizan a las dietas mediterránea y atlántica”, señaló.
El foro se ha celebrado en el marco de la campaña ‘Cuenta con los productos lácteos europeos’. Desde InLac, que engloba a todo el sector lácteo de España (Asaja, COAG, UPA, Fenil y Cooperativas Agro-alimentarias de España), recuerdan que “la evidencia científica recomienda tomar una media de tres lácteos al día durante toda la vida. Son la principal fuente de calcio, pero también aportan vitaminas liposolubles, proteínas, grasas y lactosa. Especial importancia tienen en la edad pediátrica”.
