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La innovación, motor de crecimiento del sector agroalimentario
El Eatex Food Innovation Hub by CNTA ha organizado recientemente el webinar ‘Transformando la innovación en valor en el sector agroalimentario’ en el que tres expertos analizaron los principales modelos de innovación que está aplicando el sector y en qué ámbitos impacta. ¿Es posible innovar en la propia innovación?
Enmarcado en el ciclo Eatex Future Bites, el último webinar de Eatex reunió a tres expertos del sector para explorar cómo la innovación y las nuevas tecnologías emergentes crean valor y abren nuevas oportunidades de mercado. En el encuentro, que estuvo moderado por Silvia García, directora del Eatex Food Innovation Hub, participaron Mila Valcárcel, Managing Partner de Eatable Adventures; Inés Echeverría, directora de I+D+i de CNTA, y Rubén Hidalgo, director de Innovación Abierta de CAPSA Food.
Nuevos modelos de innovación
Mila Valcárcel, Managing Partner de Eatable Adventures, fue la primera e intervenir y afirmó que l a tecnología está transformando “radicalmente” la industria alimentaria y cambiando la forma en que se innova: “Si hace unos años, la innovación del sector era puramente incremental, hoy en día se aplican modelos más disruptivos y radicales, e incluso sistémicos, que afectan a todo el sector”.Gracias a la tecnología, la innovación ha evolucionado de un modelo centrado en el producto a otro más enfocado en los procesos, que impacta en la reducción de costes y mejora de los márgenes, y de este, a otro que explora nuevos modelos de negocio para crear propuestas de valor añadido.

Según la Managing Partner de Eatable, los drivers que impulsan la innovación en el sector alimentario son: la sostenibilidad, los nuevos modelos de negocio, la eficiencia, la diversificación, tanto geográfica como de categorías, productos y canales, y el incremento del valor de compañía.
Pero ¿de dónde surge la innovación? Valcárcel se remitió al informe ‘El estado de la innovación abierta en el sector agroalimentario’, publicado a principios de 2023, para explicar que las compañías alimentarias se apoyan tanto en fuentes internas, 89%, como externas, 78%. “La combinación de ambos recursos abre nuevas oportunidades y permite construir nuevos caminos, consolidar ideas y escalar otros horizontes”.
En este contexto, la innovación abierta es una figura clave para adoptar rápidamente las nuevas tecnologías. Las principales herramientas que manejan las empresas son: la colaboración con universidades y centros tecnológicos, 93%; el codesarrollo con entidades externas, 71%; la búsqueda de startups, 50%; la inversión directa en startups, 25%; la incubación de startups, 17%; y el vehículo especializado de inversión, 10%.
Y las ventajas que se derivan de este modelo son numerosas: identificación de nuevas oportunidades de negocio; disminución del riesgo de innovar al ser compartido; disminución del coste de generación de innovación al contar con agentes externos; aceleración del proceso de innovación y del time to market; mejora de la posición competitiva de las compañías que lo implementan; y mejora de la creatividad interna, inspiración y motivación de los equipos.
Minimizar el riesgo
Inés Echeverría, directora de I+D+i de CNTA, fue la segunda en intervenir y durante su exposición mostró varios casos de éxito en los que el centro tecnológico ha puesto a disposición de diferentes empresas desarrollos propios de soluciones tecnológicas, reduciendo así el riesgo y acelerando su implantación.
Entre los casos descritos por Echevarría, se encontraba el de NuCla, nuevo ingrediente desarrollado por CNTA para la reducción de sal y mejora del perfil nutricional, y probado con éxito en distintas aplicaciones, como pan, aperitivos, aceitunas, caldos, croquetas, elaborados cárnicos, salsas, sopa y quesos. Para su comercialización se transfirió a Nucaps Nanotechnologies.
Otro de los casos fue el de Veggian Picado, transferido con licencia exclusiva a Sanygran que lo ha incorporado a su gama Santy’s. Se trata de un picadillo con una granulometría similar a la carne picada ya cocinada, con una alta concentración de proteína vegetal, libre de alérgenos, sin aditivos ni organismos modificados genéticamente. “Veggian Picado se presenta como una alternativa sostenible a los análogos cárnicos, ya que está basado en vegetales de destrío y posee una fórmula cien por cien personalizable a la zona donde se fabrica, en base a los vegetales típicos del área en cuestión”, explicó la directora de I+D+i de CNTA.
El último caso expuesto fue el de las cepas microbianas, seleccionadas por su alta capacidad de producción de exopolisacáridos, que actúan como espesantes naturales, incrementan el contenido de fibra y tienen un efecto prebiótico demostrado. “Es un ejemplo de cómo la biotecnología puede ayudar a producir alimentos más saludables, de etiqueta limpia y con procesos más sencillos”. El recurso microbiológico, propiedad de CNTA, ha sido cedido a una empresa de bebidas para fines de investigación.
Innovación abierta a largo plazo
Rubén Hidalgo, director de Innovación Abierta de CAPSA Food, fue el último en intervenir y lo hizo desde la perspectiva de la industria alimentaria, que, en su relación con la innovación, ha pasado por diferentes etapas. “En los años 80, la innovación era sinónimo de calidad y lo importante era desarrollar de una forma eficaz nuevos productos y servicio para dar una respuesta al consumidor más satisfactoria. Es entonces cuando surgen los departamentos de calidad y de I+D. Después, con la irrupción de lo digital, la innovación se asoció más con la funcionalidad y con su actualización, por lo que hubo que montar unidades de transformación digital. Hoy en día, la innovación afecta a todas las áreas de la empresa y hay que trabajar con todos los grupos de interés, por lo que necesitamos áreas de innovación abierta”.Pero no basta con constituir la división o el departamento, también hay que definir las reglas por las que se rige y gobierna. “En nuestro caso, no sólo hemos creado la unidad de innovación abierta, sino también su gobernanza, que es distinta a la de los procesos de explotación de negocio de la compañía, porque no nos regimos por las mismas métricas. Por eso decidimos adoptar el modelo de corporate venturing, que no significa más que aplicar las buenas prácticas de un fondo capital riesgo”. Hidalgo afirmó que para crecer es imprescindible cooperar y plantearse objetivos a largo plazo, tal como hacen los fondos cuando deciden invertir en una startup.
