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Ya es posible reducir la contaminación de cadmio en los cultivos de cacao
La Estación Experimental del Zaidín (EEZ), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha jugado un papel “clave” en un proyecto internacional en el que también han participado investigadores de Argentina y Ecuador. Juntos han logrado desarrollar un nuevo bioproceso para reducir la bioacumulación de cadmio en cultivos de cacao, solventando así un problema habitual y relevante para la agricultura cacaotera y la salud pública.
El bioproceso también fomenta la sostenibilidad al mejorar la salud del suelo y la productividad agrícola
La biotecnología desarrollada se basa en un consorcio de hongos nativos que reduce la solubilidad del cadmio en la rizosfera de las plantas. Este enfoque biotecnológico no solo minimiza la absorción de cadmio por parte de los cultivos, también fomenta la sostenibilidad al mejorar la salud del suelo y la productividad agrícola.
“Esta tecnología representa una solución sostenible y a largo plazo para las áreas afectadas por la contaminación de metales pesados, y podría contribuir significativamente a la recuperación de suelos degradados en regiones mineras”, ha explicado la investigadora de la EEZ-CSIC Inmaculada García, una de las responsables del proyecto.
Esta nueva tecnología también mejora las prácticas agrícolas locales y ayuda a incrementar la competitividad de los agricultores en mercados internacionales, al garantizar la seguridad alimentaria y el cumplimiento de la normativa europea, que establece un estricto límite de 0,8 mg/kg de este metal pesado en las almendras de cacao.
Eficaz en otros cultivos
La innovadora biotecnología también podría adaptarse a otros cultivos que suelen estar afectados por la contaminación con cadmio, como el de los cereales, olivos, tomate, o el de las espinacas. Su importancia, por tanto, “es particularmente significativa para España, donde la calidad de los productos agrícolas es crucial para el mercado de exportación y el bienestar de los consumidores”, destacan desde el CSIC.
Puede ser especialmente beneficioso para provincias como Almería y Huelva, afectadas por actividades mineras o industriales, señalan los investigadores. “El equipo de la EEZ-CSIC ha trabajado para adaptar esta tecnología a las condiciones locales, asegurando su éxito en diversos escenarios agrícolas”, explican.
“En un mundo donde la seguridad alimentaria y la sostenibilidad son prioridades globales, este avance biotecnológico no solo tiene el potencial de transformar la producción de cacao en América Latina, sino también de ser aplicado con éxito en numerosas explotaciones agrarias a nivel mundial”.
Los resultados del proyecto se presentaron en el XIX Taller de Seguimiento Técnico Anual de Fontagro, un mecanismo de cooperación regional que promueve la innovación de la agricultura, la competitividad y la seguridad alimentaria en América Latina, el Caribe y España.
