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Ventajas de los fagos como solución natural y sostenible en seguridad alimentaria
El informe ‘Fagos, la revolución silenciosa que puede transformar la seguridad agroalimentaria’ del centro tecnológico AZTI incide en el potencial de esta solución natural de biocontrol aplicable en distintos puntos de la cadena agroalimentaria. Los bacteriófagos (o fagos) son virus que están presentes de forma natural en muchos alimentos y en el medio ambiente y, por tanto, su incorporación no supone introducir compuestos extraños en la cadena de producción.
Son una solución natural a la eficacia limitada que ofrecen las actuales medidas de control
Destacan por su capacidad para infectar exclusivamente a determinadas bacterias patógenas, sin alterar la microbiota beneficiosa ni las propiedades sensoriales o tecnológicas del alimento. “Esta gran especificidad los convierte en una alternativa (o complemento) prometedora a los antimicrobianos y conservantes convencionales”, se explica en la guía.
Además, el uso de esta solución natural no genera residuos químicos ni requiere tiempos de espera, lo que facilita su integración en procesos productivos sin alterar la calidad del producto final.
Esta estrategia de biocontrol responde además al desafío que supone la creciente resistencia a los antimicrobianos que han generado los tratamientos convencionales, sobre todo los antibióticos usados en producción animal. “Los fagos, al ser específicos y naturales, no inducen resistencia cruzada con antibióticos” y pueden utilizarse bajo el enfoque One Health (Una Sola Salud), integrando la salud humana, la salud animal y la protección del medio ambiente.
Además, son biodegradables y no contaminan el entorno. Y son una solución natural a la eficacia limitada que ofrecen las actuales medidas de control y a la presión regulatoria sobre seguridad alimentaria.
Impulsar su uso
AZTI ha publicado la guía para “facilitar la comprensión, aceptación y futura adopción por parte del sector agroalimentario” de estos bacteriófagos, en concreto los fagos líticos (virulentos) como herramienta biotecnológica natural, segura y altamente específica para el control de bacterias patógenas en el sector agroalimentario.
A lo largo de las páginas se detalla cómo funcionan, las ventajas que ofrecen desde la producción hasta el envasado o sus aplicaciones prácticas. Además, se pueden encontrar referencias a estudios científicos que respaldan su potencial y el actual marco regulatorio que les afecta. AZTI ofrece también desarrollos concretos que han realizado con éxito.
Por ejemplo, como la combinación de fagos con otros tratamientos (como ácidos orgánicos, EDTA, antibióticos, extractos vegetales, probióticos, UV, ultrasonidos o desinfectantes convencionales) ayuda a potenciar su eficacia y permite reducir la dosis necesaria, ampliar el espectro de acción y minimizar el riesgo de aparición de resistencias. “Estas estrategias combinadas permiten abordar contaminaciones complejas y mejorar la robustez de los planes de control microbiológico”.
