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Congreso de Snacks 2026: El sector de aperitivos analiza los retos de la inteligencia artificial
La transformación digital vertebra el programa de este año desde cuatro perspectivas: estratégica, técnica, operaciones y relación con el consumidor. La organización plantea así una reflexión sobre el papel que tecnologías como la inteligencia artificial, el análisis de datos o la automatización pueden desempeñar para aumentar la eficiencia, la competitividad y la sostenibilidad de las empresas del sector. La edición de 2026 busca, según la Asociación de Snacks, “avanzar hacia una visión compartida sobre la transformación digital del sector, poniendo en común experiencias ya desarrolladas por las compañías y los retos que deberán afrontar en los próximos años”.
Durante la inauguración, Agustín Gregori, presidente de la Asociación de Snacks, ha destacado la capacidad de adaptación de una industria que supera los 3.250 millones de euros, con un avance del +4,6% en valor y alcanza más de 392.000 toneladas, creciendo por encima del +1,5% en volumen. La industria está generando además cerca de 20.000 empleos en España y está integrado por unas 500 empresas, desde grandes grupos internacionales hasta compañías familiares con una fuerte vinculación territorial.
Más allá de estas cifras, Gregori ha reivindicado la aportación económica, industrial y social del sector. “Detrás de cualquier tecnología siempre están las personas que las impulsan y las organizaciones que las convierten en realidades que generan valor”, y ha defendido la innovación como “uno de los principales motores de crecimiento”.
Por su parte, Ana Rodríguez Castaño, secretaria general de Recursos Agrarios y Seguridad Alimentaria del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, ha puesto el acento en la conexión de la industria con el sector primario y en su capacidad para impulsar nuevos cultivos y adaptar la producción agrícola a las demandas del mercado.
Rodríguez Castaño ha destacado además el avance de la digitalización en la industria alimentaria: “más del 60% de las empresas ya utiliza inteligencia artificial”, mientras el análisis de datos se aproxima al 50%. Esta transformación, según ha explicado la secretaria general, no se está limitando a las fábricas. La agricultura y la ganadería también están incorporando maquinaria avanzada, robotización y nuevas tecnologías, generando una evolución paralela entre la producción primaria y la industria.
Con este punto de partida, el Congreso ha avanzado hacia sus cuatro grandes bloques de debate, centrados en estrategia, innovación, operaciones y consumidor.
La IA, de herramienta tecnológica a palanca estratégica
La catedrática Karina Gibert, especialista en Inteligencia Artificial y Ciencia de Datos de la UPC, ha situado la IA como un cambio que va mucho más allá de la incorporación de una nueva tecnología. “No estamos ante una revolución tecnológica como fue Internet o el móvil, sino ante un cambio de era”, ha afirmado, apuntando a una transformación profunda de las estructuras económicas, sociales y empresariales.
Gibert ha explicado que la inteligencia artificial puede aportar valor en prácticamente toda la cadena de valor alimentaria, desde la identificación de nuevas necesidades de mercado y el desarrollo de productos hasta la predicción de la demanda, la planificación, la logística, la trazabilidad o el control de calidad. En este sentido, ha resumido tres grandes capacidades de estas herramientas: “caracterizar, recomendar y anticipar”.
En el ámbito de la innovación, ha destacado su potencial para detectar nichos de mercado, analizar la percepción de los consumidores o acelerar el desarrollo de nuevas formulaciones, reduciendo el número de pruebas físicas necesarias. También ha señalado aplicaciones en fábrica como la visión artificial para detectar materiales extraños, la automatización de procesos o el seguimiento de materias primas.
La experta ha insistido, no obstante, en que la adopción de estas tecnologías debe partir de “necesidades empresariales concretas”. Frente a grandes proyectos de transformación de largo recorrido, ha defendido avanzar mediante proyectos pequeños, medibles y escalables, capaces de demostrar retorno antes de abordar nuevas inversiones.
También ha rechazado una visión de la IA como sustituta generalizada del trabajador. A su juicio, estas herramientas tienen sobre todo un “efecto multiplicador” cuando trabajan junto al profesional, que continúa siendo necesario para supervisar resultados y detectar posibles errores.
Gibert ha advertido además de los riesgos asociados al uso de herramientas generativas, desde la fuga de información corporativa hasta la falta de fiabilidad de algunas respuestas, y ha incidido en la necesidad de mantener siempre supervisión humana. “Es un gran acelerador, pero se tiene que usar adecuadamente y con conocimiento”, ha concluido.
A continuación, Gibert ha mantenido una conversación con Javier Dueñas, CEO de Campofrío España y presidente de Food 4 Future, sobre cómo trasladar la inteligencia artificial y la digitalización a la estrategia empresarial. Dueñas ha defendido que “la clave no está en incorporar IA por el mero hecho de hacerlo, sino en identificar primero los principales puntos de fricción del negocio y aplicar la tecnología allí donde pueda generar valor real”.
El directivo ha situado además al consumidor en el centro de esta transformación, en un contexto marcado por cambios en el poder adquisitivo, nuevas formas de consumo, la fragmentación de las audiencias y la búsqueda de una mayor longevidad y bienestar. A su juicio, “estas tendencias obligan a las compañías a entender mejor comunidades y perfiles cada vez más específicos y a experimentar con mayor rapidez”.
En este marco, Dueñas ha destacado especialmente la apuesta de Campofrío por el snacking cárnico, un ámbito en el que la compañía está ampliando su surtido y realizando pilotos en distintas regiones de España. Entre sus líneas de innovación ha mencionado los chips de jamón y lomo deshidratados, además de pruebas con diferentes sabores y propuestas que combinan indulgencia y aporte proteico. También ha explicado que el grupo está explorando en otros mercados, como México, desarrollos de snacks basados en verduras.
“Desde el punto de vista del snack, con la oportunidad de la proteína, estamos haciendo una apuesta muy fuerte”, ha señalado Dueñas. Campofrío está utilizando además herramientas de IA para trabajar con perfiles de consumidores, segmentación y test de packaging, combinando pruebas digitales y físicas para acelerar los procesos de innovación y reaccionar con mayor rapidez ante las respuestas del mercado.
De la calidad correctiva a la calidad predictiva
Bajo el título ‘Innovar bajo la lupa: estrategias de crecimiento en entornos hiper-regulados’, Isidoro Carretero, director de Calidad de Codan, y Victorio Sáez, R&D Project Manager de Importaco, han compartido una mesa moderada por Laura Gil, directora de I+D de CNTA, centrada en cómo los datos, la sensórica y la inteligencia artificial están reduciendo la incertidumbre en la toma de decisiones industriales.
Desde Importaco, Sáez ha explicado que uno de los principales cambios de los últimos años ha sido “el paso de una calidad correctiva a una calidad predictiva”. La compañía está utilizando modelos y algoritmos para anticiparse a posibles desviaciones en materias primas y productos, en un entorno condicionado por variables como el cambio climático, las rutas marítimas o las diferencias entre proveedores. “Ahora nos anticipamos antes y mejor en la toma de decisiones”, ha resumido.
Por su parte, en Codan, Carretero ha incidido en que el retorno de la digitalización no debe medirse únicamente por la cantidad de datos obtenidos, sino por “su capacidad para mejorar simultáneamente la calidad, la reducción de riesgos, la eficiencia y la sostenibilidad”. Como ejemplo, ha señalado que detectar una desviación durante el proceso productivo permite corregirla en el momento y evitar desperdicio alimentario.
La IA también está permitiendo a Importaco acelerar las primeras fases del desarrollo de producto. Sáez ha explicado que herramientas capaces de combinar tendencias, información de consumidores, ingredientes, viabilidad y retorno están ayudando a reducir de decenas de posibles desarrollos a un número mucho más manejable de prototipos. “Lo que antes podían ser 30 o 40 opciones, ahora pasan a ser 10”, ha indicado, aunque ha remarcado que la validación final sigue correspondiendo al consumidor.
En el terreno regulatorio, Carretero ha considerado que la normativa puede alargar los tiempos de innovación, pero también ayuda a minimizar riesgos y aportar garantías. A su juicio, “la innovación seguirá avanzando por delante de la regulación”, aunque el marco normativo obliga a las empresas a “validar nuevas tecnologías con mayores controles y verificaciones antes de incorporarlas plenamente a sus procesos”.
La IA baja a fábrica y a la cadena de suministro
El tercer bloque de la jornada ha puesto el foco en cómo la inteligencia artificial puede mejorar las operaciones y avanzar en sostenibilidad. En él participan Virginia Vera, CIO y directora de Tecnología e Innovación de Frit Ravich; Christian Cerezo, Agro Lead SWE de PepsiCo, e Ignasi Montagut, Senior Factory Manager de Paulig Group, moderados por Eduardo Cotillas, director de I+D+i de FIAB.
Desde Frit Ravich, Vera ha explicado que la compañía está trabajando en paralelo en previsión de demanda, planificación de la cadena de suministro y optimización de rutas, un ámbito especialmente relevante para “un modelo dual que combina fabricación y distribución y que alcanza semanalmente unos 50.000 puntos de venta”. Ha subrayado, no obstante, que implantar estas herramientas exige meses de entrenamiento de los modelos y también adaptar procesos, roles y perfiles dentro de la organización. “La IA es un catalizador brutal, pero no vale solo la herramienta”, ha resumido, insistiendo en que el impacto depende de la capacidad de la empresa para transformar su forma de trabajar.
Cerezo ha detallado cómo PepsiCo está aplicando inteligencia artificial y machine learning en la fase agrícola. Desde 2017, la compañía recoge mediante su plataforma iCrop más de 200 puntos de datos por campo, que posteriormente combina con variables climáticas y agronómicas para mejorar decisiones sobre fertilización, riego, fechas de plantación o tratamientos. El objetivo es “anticiparse y ayudar a los agricultores con peores resultados a acercarse al rendimiento de los más eficientes”. En sostenibilidad, la compañía también está utilizando estos datos para analizar qué prácticas de agricultura regenerativa consiguen mejores resultados y cuáles permiten reducir en mayor medida la huella de carbono. “Si no mides lo que estás haciendo, no puedes demostrarlo”, ha señalado Cerezo.
Por su parte, Montagut ha defendido que la calidad del dato constituye la base de cualquier aplicación de inteligencia artificial en fábrica. Entre los casos desarrollados por Paulig ha citado sistemas de visión que detectan situaciones de riesgo para los trabajadores y herramientas aplicadas al mantenimiento industrial, capaces de integrar manuales de maquinaria y registrar incidencias de los operarios de forma más homogénea. “La transformación digital tiene que estar al servicio de las personas”, ha remarcado.
Desde Grefusa, Rafael Gandía ha explicado que la compañía ha empezado por casos de uso concretos, desde diseño de packaging y materiales de venta hasta generación de contenido audiovisual. Uno de los aprendizajes, ha señalado, es “que se pueda hacer no quiere decir que sea bueno hacerlo”, especialmente ante un consumidor que empieza a mostrar rechazo hacia ciertos usos de la IA. Como ejemplo, ha citado una campaña de El Piponazo construida precisamente a partir de las limitaciones de la IA para reproducir correctamente una acción tan cotidiana como comer pipas.
Por su parte, Alexandra Martínez ha detallado que Risi está utilizando estas herramientas tanto para análisis interno y toma de decisiones como en diseño, investigación y planificación de medios. La IA les permite, por ejemplo, desarrollar storyboards más cercanos a la ejecución final, testar simultáneamente un mayor número de conceptos y simular distintos escenarios de inversión publicitaria. Según ha explicado, estas aplicaciones “están ayudando a reducir tiempos, costes y errores antes de llegar a producción, aunque siempre con una revisión posterior por parte del equipo”.
Ambos han coincidido en que la fragmentación actual de medios obliga a proteger especialmente “la consistencia y autenticidad de las marcas”. Gandía ha cuestionado que la hiperpersonalización sea necesariamente la mejor vía para construir marca, mientras Martínez ha defendido que, “en compañías con marcas históricas, el valor sigue residiendo en mantener una identidad reconocible y coherente”. La conclusión del bloque ha sido clara: “la clave no está en utilizar IA en todo, sino en saber dónde aporta valor y dónde sigue siendo imprescindible el criterio humano”.
Próxima cita, en 2028
Carmen Rico, secretaria general de la Asociación de Snacks, ha clausurado la cita agradeciendo la participación de empresas, ponentes, moderadores, colaboradores y patrocinadores, y ha reivindicado el valor del diálogo y el intercambio de experiencias para seguir fortaleciendo al sector.
El Congreso, tal y como ha señalado, “cierra una jornada, pero no una conversación” y ha animado a mantener vivo ese intercambio en los próximos años. La próxima edición del encuentro se celebrará en 2028 y tendrá un carácter especial, ya que coincidirá con el 50 aniversario de la Asociación de Snacks.
