La inteligencia artificial está dejando de ser una herramienta experimental para integrarse en procesos concretos de la industria alimentaria. El Congreso de Snacks 2026 mostró aplicaciones en predicción de la demanda, control de calidad, mantenimiento, seguridad, agricultura, sostenibilidad y desarrollo de producto, dibujando un escenario en el que el dato y su capacidad para anticipar decisiones ganan peso en toda la cadena de valor. Eso sí, la supervisión humana seguirá siendo crucial
