La categoría de platos cocinados y precocinados se disparó un 11% en ventas durante el Mundial de Fútbol, seguida de la de productos congelados y las bebidas, cuyo aumento alcanzó el 8,5%. Son datos de un estudio de la consultora NIQ, que ha analizado cómo la competión deportiva influyó significativamente en las decisiones de compra de los consumidores en el hogar
