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Los españoles consumieron 30.798 millones de kilos/litros de alimentos y bebidas durante 2025 (+0,4%)
El Informe del Consumo Alimentario en España del MAPA correspondiente al año 2025, presentado por el ministro Luis Planas este 30 de julio, refleja una recuperación moderada de las cantidades adquiridas, después de varios ejercicios marcados por la contención, aunque el gasto continúa creciendo a mayor velocidad debido al encarecimiento de la cesta. Cada persona consumió el pasado año una media de 682 kilos/litros y destinó 2.873 euros a alimentación y bebidas.
El hogar reforzó su posición como principal espacio de consumo y concentró el 87,8% del volumen total. Las compras domésticas alcanzaron los 27.047 millones de kilos/litros, un +0,8% más, mientras que el gasto se elevó un +4,8%, hasta los 87.831 millones de euros. Por persona, el consumo se situó en 577 kilos/litros y el desembolso en 1.875 euros.
La evolución fue diferente fuera de casa, donde el volumen descendió un -2,5%, hasta los 3.750 millones de kilos /litros, y el gasto permaneció prácticamente estable, con una ligera caída del 0,03%, hasta los 35.863 millones. Planas señaló que “pese al ajuste de 2025, el consumo extradoméstico ha ganado peso a largo plazo: hace dos décadas representaba alrededor del 25% del gasto alimentario y ahora se aproxima al 30%”.
Los platos preparados ya superan el 3% en volumen
El análisis del MAPA también muestra que la búsqueda de comodidad no ha desplazado las recetas tradicionales, sino que ambas tendencias conviven. El peso de los platos preparados se ha más que duplicado durante las dos últimas décadas, al pasar del 1,3% del volumen en 2005 al 3,1% en 2025, con propuestas que Planas describió como “cada vez más frescas y menos asociadas a una imagen industrial”.
Además, destacó que la gastronomía española continúa ocupando “una posición central”: el 42,5% de los platos consumidos en los hogares es de origen español y el 88% de la población los incluye en su alimentación al menos cuatro veces por semana.
La salud también gana presencia en las decisiones de compra: el 77,1% de los ciudadanos asegura que le gusta seguir una dieta sana. “Tradición e innovación no están reñidas”, resumió Planas, quien subrayó la capacidad de la industria alimentaria para “adaptarse a unos consumidores que, además del precio y la calidad, tienen cada vez más presente el efecto de los productos sobre su salud”.
La marca blanca se acerca a la mitad de cuota
Los cambios demográficos y la búsqueda de precios competitivos, frescura y proximidad están modificando la forma de comprar. Los hogares realizaron una media de 233 actos de compra en 2025, frente a los 225,8 de 2024 y los 224,8 de 2023. La frecuencia supera así las cuatro visitas semanales, pero el volumen medio por cesta bajó de 6,3 a 6,1 kilos/litros, mientras que el tique permaneció estable en 19,4 euros.
El supermercado amplió su liderazgo y concentró el 68,2% de las compras, un punto más que en 2024. El hipermercado mantuvo una cuota del 12,5%, la tienda tradicional descendió hasta el 10,6% y la compra por internet siguió estable en el 2,2%.
Otra de las tendencias que se consolida es el crecimiento de la marca del distribuidor, que alcanzó en 2025 el 48,6% del gasto en alimentación envasada, 1,4 puntos más que un año antes. Su cuota ha avanzado desde el 45,8% registrado en 2023 y el 47,2% de 2024, lo que sitúa a España “como el mercado europeo con mayor presencia de este tipo de productos”, ha destacado Planas.
Relevancia de los frescos y menús más simples
Una de las principales tendencias de 2025 fue el aumento de los alimentos frescos, cuyo consumo creció un +1,2% en volumen y un +6,7% en gasto. Estos productos suponen el 38,1% de la cantidad comprada por los hogares y el 40,9% de su desembolso. Entre las ocasiones de consumo asociadas a la dieta mediterránea avanzaron especialmente las legumbres, un +2,5%, y la fruta fresca, un +0,5%.
La alimentación doméstica se concentra cada vez más en el desayuno, la comida y la cena, al tiempo que se reduce el peso de la merienda. Además, crecen los menús de plato único: representan el 70% de las cenas y el 55% de las comidas en el hogar, una evolución ligada a la reducción del tiempo disponible para cocinar y consumir. “Se consolida un modelo alimentario más doméstico y que optimiza tiempo y presupuesto”, resumió Planas, quien destacó asimismo la vinculación de los hogares españoles con los productos frescos, la gastronomía tradicional y la dieta mediterránea.
El desayuno salado también gana terreno y ya está presente en el 25% de las ocasiones, aunque las opciones dulces mantienen una presencia relevante. Leche, café y pan son los alimentos más habituales, y cuando se consume pan, en un 33% de los casos se acompaña de aceite. “El desayuno salado va a ganar la batalla frente al dulce”, afirmó Planas durante su intervención, aunque puntualizó que las alternativas dulces siguen estando “muy arraigadas”.
