La Asociación Metalgráfica Española (AME) cumple cien años en 2026 y para celebrarlo ha reunido en Vigo a representantes institucionales, empresas y colaboradores del sector, que destacaron “el papel fundamental que seguirá desempeñando el acero en el...
dsm-firmenich invierte 10 millones de dólares en modernizar su planta de premezclas de Schenectady
La planta de premezclas de ingredientes alimentarios de dsm-firmenich en Schenectady, Nueva York, es ya una de las más avanzadas de Norteamérica. La compañía ha invertido 10 millones de dólares en la remodelación de la instalación creada hace 30 años, que ahora incluye zonas GMP (Good Manufacturing Practices, especialmente controladas para garantizar la seguridad alimentaria).
Las instalaciones ofrecen mejor servicio y permiten establecer colaboraciones a largo plazo
“La calidad y la fiabilidad de un fabricante de premezclas nunca han sido tan importantes. Hoy, las marcas necesitan un socio de confianza que les ayude a desenvolverse con seguridad en un panorama normativo y comercial cada vez más complejo”, recuerdan desde la empresa.
Las instalaciones permiten ofrecer mejor servicio, establecer colaboraciones a largo plazo y contribuyen a reducir el riesgo operativo. Además, están preparadas para ayudar a los clientes de dsm-firmenich a cumplir con las obligaciones normativas, cada vez más exigentes en todos los mercados, desde los complementos alimenticios a la nutrición infantil, pasando por la alimentación en general. Y tanto en estándares de calidad, rendimiento operativo y sostenibilidad.
Los clientes pueden visitarlas y conocer de cerca los sistemas, las normas y experiencia que ofrece la compañía. “Ponemos la transparencia en primer plano en nuestras colaboraciones, fomentando la confianza en cada premezcla que elaboramos”.
Las capacidades operativas de la planta
Mayor precisión, trazabilidad y preparación para las auditorías. En la planta se ha creado una sala de control y dispensación centralizada, donde se preparan los ingredientes para las aplicaciones finales de premezclas, ofreciendo mayor precisión, trazabilidad, una mejor preparación para las auditorías y más seguridad a la hora de cumplir los requisitos normativos y mantener una calidad constante en cada lote de premezcla.
Dispone de salas específicas para el reenvasado, con tecnología avanzada para polvos
Plazos de desarrollo más cortos, al integrar la preparación de las soluciones directamente en el flujo de la sala de dispensación. Esto permite responder con mayor rapidez a las nuevas tendencias del mercado y acelerar la validación de los productos para lanzarlos.
Mayor uniformidad y eficiencia. La moderna planta de premezclas de Schenectady también dispone de salas específicas para el reenvasado, con tecnología avanzada para polvos que permite ofrecer tamaños de partícula y formatos de envase específicos, adaptados a cada proceso concreto. “Además, cuenta con mayores capacidades de acondicionamiento de materiales gracias a las salas de tecnología avanzada de procesamiento de polvos, lo que contribuye aún más a la uniformidad y a la fluidez de las operaciones posteriores”, explican en dsm.
Estas capacidades permiten una distribución más uniforme de los nutrientes, una dosificación precisa y un rendimiento fiable del producto, con resultados más predecibles, un menor riesgo de que la suplementación sea insuficiente o excesiva y menos desperdicio durante la producción, maximizando la eficiencia y el rendimiento de la inversión
Control de calidad mejorado para contar con registros de auditoría más sólidos. En dsm explican que el rediseño del flujo de materiales y la creació de espacios específicos para la limpieza han permitido reducir el tiempo de cambio de formato, disminuir el riesgo de contaminación cruzada y reforzar el registro de auditoría, lo que supone una garantía adicional en materia de seguridad y cumplimiento normativo de los productos para sus clientes. A ello se suma la capacidad de garantizar la continuidad del suministro.
Capacidad para adaptarse al crecimiento y necesidades de los clientes. El rendimiento y la eficiencia de la moderna planta de Schenectady, con 35 licuadoras, permite ir incrementando la producción. “Por ejemplo, el espacio ampliado para las operaciones con contenedores permite una manipulación más fluida de los materiales y mayores volúmenes de producción”.
En dsm-firmenich explican que todas estas mejoras ayudan a garantizar plazos de entrega constantes, un suministro fiable y la flexibilidad necesaria para satisfacer la creciente demanda a medida que se amplían las gamas de productos”.
