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Quimidroga presenta sus almidones, gomas y otros hidrocoloides para obtener una salsa “perfecta”
La compañía Quimidroga ha desarrollado una gran variedad de espesantes para salsas que pueden adaptarse a las necesidades específicas de cada aplicación y de cada cliente para conseguir la textura perfecta que requieren estos productos, ya que cada formulación exige un perfil de textura diferente.
“En la industria alimentaria, las salsas juegan un papel protagonista no solo por su sabor, sino por la experiencia sensorial completa que ofrecen. Una salsa no debe ser solo sabrosa, sino también visualmente atractiva y con una textura adecuada al tipo de producto”, destacan desde la compañía.
Los espesantes ayudan a proporcionar una sensación en boca específica y a ajustar la viscosidad
Y para conseguir esa textura perfecta en salsas cremosas tipo bechamel, kétchup, salsas listas para consumir o cualquier otra se requieren espesantes que ayuden a proporcionar una sensación en boca específica, aumentar y ajustar la viscosidad sin alterar el sabor y, también, a mejorar la estabilidad de emulsiones y suspensiones durante el procesado y almacenamiento.
A nivel técnico, los espesantes ayudan a mejorar la resistencia al calor, congelación o tratamientos térmicos intensos (como la esterilización), también a adaptarse a procesos en frío o en caliente y aportan brillo, transparencia o cuerpo, según el producto final. Además, estos ingredientes contribuyen a reducir el contenido de grasas, aportando sensación de cremosidad sin necesidad de incorporar aceites.
Otra de sus funcionalidades es la capacidad que ofrecen para estabilizar productos plant-based, como salsas veganas, con matrices a base de proteínas vegetales, y productos cárnicos, como hamburguesas, embutidos o guisos. O para simplificar el etiquetado (clean label), gracias a soluciones de origen natural como los almidones funcionales sin modificación química.
“En un entorno donde los consumidores valoran cada vez más las etiquetas limpias, la sostenibilidad y la reducción de aditivos, disponer de espesantes funcionales y de origen vegetal supone una ventaja competitiva para los fabricantes”, indican en la compañía.
Las soluciones de Quimidroga
Los espesantes que ofrece Quimidroga se dividen en distintas familias adecuadas para distintas aplicaciones:
El equipo técnico-comercial de Quimidroga apoya a los fabricantes de salsas en todo el proceso de desarrollo
Los almidones modificados son ideales para procesos en caliente como salsas listas para calentar, sopas enlatadas o platos preparados, ya que ofrecen una excelente estabilidad térmica y resistencia a tratamientos intensivos. Las salsas bechamel con textura cremosa y homogénea, las sopas cremosas en conserva y las salsas de tomate listas para calentar son algunas de las aplicaciones ideales para este tipo de espesantes.
Quimidroga ofrece también a sus clientes almidones pregelatinizados, perfectos para procesos en frío o para preparaciones instantáneas. Estas soluciones proporcionan viscosidad sin necesidad de calentamiento. Son especialmente adecuados para salsas frías como mayonesas y aderezos, salsas deshidratadas tipo ‘instant’ y mezclas secas para salsa de carne o bases de sopas.
La tercera familia es la de gomas y otros hidrocoloides. Estas soluciones, en combinación con almidones o de forma independiente, permiten ajustar finamente la textura, aportan elasticidad y ayudan a controlar la sinéresis (liberación de agua). Algunas opciones también contribuyen a mejorar la estabilidad de productos congelados o esterilizados.
El equipo técnico-comercial de Quimidroga apoya a los fabricantes de salsas en todo el proceso de desarrollo, desde la selección del ingrediente adecuado hasta su validación en planta piloto o producción industrial.
