El sector lácteo de nuestro país atraviesa un momento decisivo. No es una crisis coyuntural, sino una transformación profunda impulsada por cambios en el consumo, presión medioambiental, globalización y avances tecnológicos. La pregunta ya no es si el sector debe cambiar, sino a qué velocidad y con qué ambición quiere hacerlo. Desde Tecnifood observamos muy de cerca esta necesaria evolución
